La selva misionera ya se asoma en las esquinas de la ciudad: entre palmeras y comercios, cuatro efectivos de la policía provincial advirtieron a un niño durmiendo en la vía pública y, tras verificar sus datos, constataron que había un pedido de paradero vigente desde hacía siete días. El menor, de 12 años, se había ausentado el 5 de agosto de la Residencia Socioeducativa Lucas.
Cómo lo encontraron
El hecho ocurrió en la intersección de Cocomarola y Constitución, en la ciudad de Posadas, cuando cuatro agentes realizaban una recorrida a pie por la zona. Inicialmente el chico se mostró reacio a brindar datos y no quiso hablar, pero los efectivos continuaron el diálogo hasta que entró en confianza y reconoció su identidad. Al cotejar la información en el sistema policial se constató el pedido de ubicación y paradero que pesaba sobre él desde hacía una semana.
La búsqueda y el inicio de la denuncia
La ausencia fue denunciada por una cuidadora de la residencia, que puso en marcha la búsqueda judicial y administrativa. Durante siete días el menor deambuló por distintos barrios de Posadas, durmiendo donde encontraba la noche, casi inadvertido entre el tránsito, los kioscos y las veredas que se abren a la selva urbana.
| Fecha | Hecho |
|---|---|
| 5 de agosto | Ausencia del menor de la Residencia Socioeducativa Lucas |
| Durante 7 días | Deambulación por barrios de Posadas; pernoctaba en la vía pública |
| 13 de agosto | Hallazgo por patrulla en Cocomarola y Constitución; traslado y exámenes |
Actuación policial y asistencia
Una vez identificado, los efectivos lo resguardaron y lo trasladaron para que se le practicara el correspondiente examen médico. Posteriormente fue llevado a la dependencia policial donde continuaron las actuaciones con intervención de los organismos competentes. Durante el procedimiento, vecinos y comerciantes se acercaron para brindarle abrigos y calzado al conocer la situación.
- Edad del menor: 12 años.
- Residencia de origen: Residencia Socioeducativa Lucas.
- Duración de la búsqueda: 7 días desde la denuncia.
- Lugar del hallazgo: intersección de Cocomarola y Constitución, Posadas.
La intervención policial se produjo tras una patrulla a pie en una zona que mezcla comercios, veredas expuestas al viento del Paraná y el rumor verde de la selva que abraza a la ciudad. En esa geografía liminal suelen pasar desapercibidos los menores que duermen en la calle, hasta que un distrito institucional —o la propia comunidad— activa la alarma.
Impacto local y preguntas que quedan
El hallazgo reaviva preguntas sobre la protección de niños y adolescentes en la provincia: cómo se articulan las residencias socioeducativas con los operativos de localización, qué seguimiento se realiza cuando un chico se ausenta y qué redes de contención existen en los barrios de Posadas para evitar que un menor pase días enteros en la calle sin que nadie lo advierta.
En la escena se mezcló la eficiencia de la patrulla con la solidaridad cotidiana: vecinos y comerciantes, al conocer el cuadro, ofrecieron ropa de abrigo y calzado, un gesto que revela tanto la vulnerabilidad del menor como la capacidad de reacción comunitaria cuando la ciudad mira de frente. Esa solidaridad, sin embargo, no reemplaza a las políticas públicas ni a los protocolos de protección del Estado.
Las actuaciones continuaron en la dependencia policial con la participación de los organismos competentes, según consignaron las fuentes oficiales. Quedan por conocerse los pasos que seguirán desde la Residencia Socioeducativa Lucas y los organismos de niñez para garantizar el resguardo y la contención del menor en los próximos días.
En una región donde la selva y la frontera marcan la vida cotidiana, la imagen de un niño durmiendo en la vereda interpela: ¿cómo hacemos para que la chacra, la calle y la ciudad cuenten con redes que reconozcan y protejan a quienes más lo necesitan?