La sombra de nuevas inundaciones vuelve a posarse sobre la franja ribereña de Misiones. Ante la previsión de un trimestre con lluvias por encima de lo habitual asociadas al fenómeno de El Niño, funcionarios provinciales y autoridades de los municipios costeros se reunirán este martes, de manera virtual, con técnicos del área de Hidrología de la represa Foz do Chapecó, en Brasil, para intentar acordar mecanismos de manejo del caudal que bajará por el río Uruguay.
Por qué preocupa la represa
La decisión de abrir o reducir descargas en la represa ubicada a unos 80 kilómetros de la frontera tiene impacto directo en las localidades misioneras. El caudal que llega a la costa provincial no depende sólo de lo que llueva en Misiones: gran parte del volumen viene de cuencas aguas arriba, en territorio brasileño, donde la operación de Foz do Chapecó puede variar rápidamente los niveles del río.
Ese vínculo quedó expuesto en episodios recientes: el 23 de julio pasado, el río Uruguay llegó a 15 metros en El Soberbio y 41 familias debieron abandonar sus viviendas. Recién la semana siguiente esas familias pudieron retornar, mientras que el paso sobre el arroyo Yabotí permanece interrumpido y el acceso al Parque Provincial Moconá continúa cerrado.
El desafío de coordinar descargas en periodos de lluvia
El eje central del encuentro será cómo administrar las descargas cuando coincidan eventos de lluvias intensas en la cuenca alta —en Brasil— con precipitaciones abundantes en Misiones. Esa combinación puede acelerar las crecidas y exacerbar el riesgo para poblaciones ribereñas, como ya se observó en episodios anteriores que afectaron a El Soberbio, Alba Posse y San Javier.
- Reunión virtual con técnicos de Hidrología de la represa: prevista para este martes.
- Objetivo: definir mecanismos de coordinación para administrar volúmenes de agua y reducir riesgos.
- Riesgo estacional: proyecciones municipales y provinciales apuntan a lluvias superiores a lo normal por El Niño, con octubre señalado como mes de mayor riesgo.
Las autoridades misioneras buscarán avanzar en un mecanismo que permita anticipar y coordinar las aperturas, sin que ello signifique introducir decisiones que no correspondan a cada jurisdicción. El objetivo expuesto por funcionarios es minimizar sorpresas: avisos tempranos, calendarios de descarga y, si es posible, la articulación de umbrales compartidos que determinen acciones conjuntas.
Memoria de afectaciones y preocupación local
El recuerdo de la crecida reciente está fresco: la medición de 15 metros en El Soberbio y la evacuación de 41 familias son datos que marcan la dimensión del fenómeno en los pueblos ribereños. En El Soberbio ya se advirtió que una eventual inundación podría incluso superar la registrada en 2014, lo que enfatiza la necesidad de planes que contemplen no sólo alertas, sino también logística de evacuación, asistencia y reparación de caminos dañados.
| Localidad | Impacto reciente |
|---|---|
| El Soberbio | Río Uruguay a 15 m; 41 familias evacuadas |
| Alba Posse | Afectada por aceleración de crecidas en episodios previos |
| San Javier | Afectada por incrementos rápidos del caudal |
La preocupación se extiende más allá de las casas anegadas: caminos provinciales y pasos locales quedaron cortados, servicios se vieron interrumpidos y áreas protegidas, como el ingreso al Parque Moconá, siguen inaccesibles. En las chacras ribereñas la lógica es concreta: cada centímetro de agua de más en el río puede significar pérdida de cultivos, animales y medios de subsistencia.
Qué se espera del diálogo con Brasil
Lo que buscarán las delegaciones misioneras es establecer canales técnicos de previsión y coordinación que permitan anticipar maniobras de la represa y tomar medidas locales para mitigar el impacto. No se trata sólo de pedir una reducción o aumento de descargas en un momento dado, sino de acordar criterios comunes para actuar ante escenarios extremos, con calendarios y avisos que lleguen con tiempo a intendencias, bomberos y a la población ribereña.
La selva y la frontera, esa franja donde la lluvia se vuelve río y el río dobla la vida cotidiana, volverán a ser el termómetro más preciso. Para los vecinos de la costa misionera la principal urgencia es simple y tangible: que la coordinación sea eficaz antes de que llegue el pico de lluvias previsto para los próximos meses.