La provincia de Mendoza quedó puesta en atención esta semana ante la posibilidad de precipitación por encima de los valores habituales, según el último informe hidrometeorológico nacional. El Boletín Hidrometeorológico N.º 7 señala como periodo crítico el comprendido entre el martes 20 y el lunes 26 de octubre, y extiende una perspectiva más húmeda para el lapso del 27 de octubre al 9 de noviembre, en particular en el oeste de la región del Desaguadero.
Qué dice el informe y por qué preocupa
El pronóstico nacional incluye a buena parte de la cuenca Desaguadero-Llancanelo entre las zonas con riesgo de «excesos de precipitaciones» para la semana del 20 al 26. Ese sector abarca territorios que atraviesan departamentos mendocinos y que, por su configuración hidrográfica y uso del suelo, requieren atención cuando se producen eventos más húmedos de lo habitual.
El informe se enmarca en la continuidad del fenómeno El Niño, cuya permanencia durante el último trimestre de 2026 presenta, según el documento citado, una probabilidad estimada del 100%. No obstante, el boletín advierte que esa señal climática no implica precipitación diaria ni la ocurrencia inevitable de inundaciones.
Suelo saturado y riesgo de escorrentía
Los meteorólogos ponen énfasis en la condición del suelo: cuando la tierra ya registra elevada humedad por lluvias recientes, disminuye su capacidad de absorción y aumenta la probabilidad de escorrentías —el desplazamiento del agua sobre la superficie—, que a su vez eleva el riesgo de anegamientos y problemas en vías rurales y urbanas.
En ese sentido, la atención de las autoridades y de las delegaciones municipales debe centrarse no sólo en la cantidad total de lluvia pronosticada, sino en la distribución temporal, la intensidad de los episodios y el estado previo del terreno.
Áreas bajo vigilancia y calendario
El boletín nacional no permite precisar cuántos milímetros lloverán en cada departamento ni qué barrios podrían verse afectados, pero sí establece una señal de mayor probabilidad de precipitaciones en zonas de la cuenca Desaguadero-Llancanelo (con excepción de su extremo norte) durante la semana del 20 al 26 de octubre y una tendencia más húmeda entre el 27 de octubre y el 9 de noviembre, especialmente en el sector oeste de la cuenca.
| Período | Zonas destacadas | Observación |
|---|---|---|
| 20–26 de octubre | Gran parte de la cuenca Desaguadero-Llancanelo (salvo su extremo norte) | Posibles excesos de precipitación; vigilancia activa |
| 27 de octubre–9 de noviembre | Especialmente el oeste de la región del Desaguadero | Perspectiva más húmeda, sigue la atención |
Recomendaciones prácticas
Ante la señal de mayor probabilidad de lluvia, la preparación local debe priorizar las acciones que mitiguen el impacto de las escorrentías y anegamientos. Entre las medidas señaladas por especialistas y organismos locales figuran:
- Revisión y limpieza de desagües, cunetas y alcantarillas en zonas urbanas y rurales.
- Monitoreo de cuencas y barrancas por parte de Defensa Civil municipal y provincial.
- Comunicación temprana a comunidades rurales sobre rutas que pueden quedar intransitables.
- Evitar circulación por áreas anegadas y respetar señales de corte de camino.
Contexto: El Niño y la incertidumbre local
El documento que advierte sobre las probabilidades de lluvia se apoya en la persistencia de El Niño, fenómeno que modula la circulación atmosférica y suele asociarse a un aumento de la variabilidad pluviométrica en la región. Sin embargo, la presencia del fenómeno no determina con exactitud la ocurrencia, intensidad ni la localización precisa de cada episodio de lluvia.
Por eso, las previsiones hidrometeorológicas insisten en el carácter probabilístico de la información: implica que hay mayores chances de registrar más lluvia que lo habitual, pero no especifica ni garantiza montos o eventos puntuales. En la práctica, esa señal obliga a reforzar las tareas de prevención y a mantener canales de comunicación abiertos entre municipios, organismos provinciales y la población.
En los próximos días, los pronósticos de corto plazo y los reportes de estaciones locales serán clave para conocer la evolución del riesgo en cada departamento mendocino y para tomar decisiones operativas sobre caminos, asistencia y cortes preventivos.
La combinación de una probabilidad elevada de persistencia de El Niño y su traducción en señales de exceso pluviométrico convierte a esta semana en un periodo de seguimiento estrecho para técnicos y autoridades, con la vista puesta tanto en la protección de infraestructura como en la seguridad de las comunidades más expuestas.