El Club Danés Patagonia, ubicado en Dina Huapi a 15 kilómetros de San Carlos de Bariloche, logró la certificación como empresa B, un sello que acredita estándares de desempeño social y ambiental, transparencia y responsabilidad legal. Se trata de la primera experiencia con esa distinción en la localidad y forma parte de un grupo reducido a nivel nacional: alrededor de 300 compañías cuentan con la certificación en el país.
Un cambio de rumbo profesional y productivo
Desde noviembre de 2023 el predio está a cargo de tres socios: Ricardo Livingston, Natalia Milovanova y Lucas Tasso. El trinomio dejó atrás trayectorias en el sector tecnológico para afrontar la gestión del camping, la pileta, la parrilla y el refugio con acceso al río que ofrece el Club Danés. El espacio recibe aproximadamente 15.000 visitantes al año, entre turistas y vecinos; de ese total, unas 8.000 personas concurren durante la temporada de verano y cerca de 1.000 son motorhomes.
“El mundo debería apuntar a más empresas B”,
esa frase resume la postura pública que impulsó la postulación al programa provincial que financia el proceso de certificación.
Qué implicó la certificación y el rol del Estado provincial
El camino hacia la distinción incluyó una evaluación externa y varias etapas de acompañamiento técnico. Los responsables del Club Danés resultaron beneficiarios del programa Generación Aceleración B, impulsado por el Ministerio de Desarrollo Económico de Río Negro, que cubrió la asistencia para transitar la auditoría requerida por la certificación.
Según los titulares del predio, ese acompañamiento fue «una ayuda enorme», en tanto permitió afrontar costos vinculados a la auditoría y al reordenamiento de prácticas administrativas y ambientales exigidas por el estándar B.
Origen profesional y enfoque de gestión
Ricardo Livingston, de 42 años, proviene del sector tecnológico: participó en proyectos satelitales y en iniciativas vinculadas a la Subgerencia Nuclear, integrando equipos en lanzamientos y desarrollos como Arsat y Saocom, y en tareas de aseguramiento de calidad en proyectos internacionales. La transición hacia la gestión del Club Danés se explica, según relatan los socios, por la intención de «conectarse con la naturaleza» y ofrecer un espacio orientado a la desconexión.
La experiencia combina una vocación por la conservación con la oferta turística: el predio brinda servicios de camping y un refugio con acceso al río, además de instalaciones recreativas que atraen a visitantes locales y de la región.
Impacto local y desafíos
Convertirse en empresa B supone revisar prácticas internas —desde la relación con el entorno natural hasta la gestión de residuos y la gobernanza— y generar cambios que pueden redundar en mayor resiliencia económica y calidad del servicio. Para una localidad como Dina Huapi, con un flujo turístico estacional importante, la certificación abre posibilidades para diferenciar la oferta y atraer a segmentos interesados en turismo sostenible.
- Visitantes anuales: 15.000
- Asistencia en temporada alta: 8.000
- Motorhomes al año: 1.000
- Fecha de gestión por los actuales concesionarios: desde noviembre de 2023
Lo que viene
Los socios indican que la certificación es un punto de partida: además de mantener los estándares exigidos por la matriz B, buscan consolidar prácticas que favorezcan la preservación del entorno fluvial y el uso responsable del predio. El reconocimiento también podría servir como ejemplo para otros emprendimientos turísticos de la región que quieran compatibilizar oferta y sustentabilidad.
| Aspecto | Dato |
|---|---|
| Localidad | Dina Huapi (a 15 km de Bariloche) |
| Visitantes anuales | 15.000 |
| Gestión actual | Desde noviembre de 2023 |
| Certificación | Empresa B (apoyo del programa provincial) |
La experiencia suma además un valor simbólico: una iniciativa local que, con asistencia pública y una reorientación productiva, apunta a transformar la oferta turística tradicional en una propuesta con estándares ambientales y sociales reconocidos. Para Dina Huapi y la región cordillerana, la distinción del Club Danés aporta una referencia concreta sobre cómo pequeñas y medianas operaciones pueden integrar criterios de sustentabilidad y gobernanza en su gestión cotidiana.