Hace seis años un proyecto artesanal local empezó a tomar forma en Neuquén: a fuerza de pintura, paciencia y restauración, una pareja convirtió la tradicional calabaza en un objeto de autor que hoy se vende como souvenir, obsequio y pieza coleccionable en distintos puntos del país y del extranjero.
Un oficio que mezcla pintura y carpintería
El emprendimiento lo conforman Melisa y Rodrigo, quienes combinaron experiencias previas —ella con la pintura, él con la restauración de muebles— para experimentar sobre madera y desarrollar mates pintados a mano con motivos variados: paisajes de la provincia, retratos, personajes, alusiones al fútbol, reinterpretaciones de obras de arte y frases.
Desde sus primeros trabajos realizados por encargo, la demanda fue creciendo por el boca a boca hasta que decidieron profesionalizar la propuesta y buscar un lugar fijo donde mostrar sus piezas al público.
La Pergolita: un punto de encuentro
Desde 2021 tienen un puesto en la feria artesanal La Pergolita, ubicada sobre la avenida Argentina, bajo el Monumento a San Martín. Ese espacio les permitió llegar a clientes locales y turistas que recorren el centro de la ciudad y, además, consolidar pedidos personalizados que incluyen nombres, dedicatorias y retratos de mascotas.
| Año | Hito |
|---|---|
| 2019–2020 | Inicio de las primeras piezas pintadas |
| 2021 | Instalación del puesto en La Pergolita |
| 2024–2026 | Ampliación de pedidos y envíos al exterior |
Artesanía y personalización como distintivo
La intención de los creadores no fue industrializar la producción sino mantener la impronta manual: cada mate es distinto y busca conservar la huella del trabajo artesanal. Ese sello determinó la demanda de piezas únicas y colecciones pequeñas que, según los artesanos, funcionan tanto para el uso cotidiano como para conservarse como recuerdo.
- Material: madera como soporte principal.
- Técnica: pintura a mano, con variantes según el encargo.
- Destinos: ventas locales, envíos a otras provincias y al exterior.
Impacto local y proyecciones
El caso de este emprendimiento refleja una tendencia de la economía regional: oficios creativos que combinan tradición y diseño para acceder a mercados diversos. En un contexto donde grandes inversiones energéticas —como las vinculadas a Vaca Muerta— atraen la atención por su escala económica, los oficios manuales sostienen redes de producción más pequeñas pero con fuerte anclaje territorial y cultural.
Mientras la explotación hidrocarburífera genera empleo y movimiento económico en la provincia, los emprendimientos artesanales aportan diversidad productiva, ocupación autónoma y una oferta cultural que completa la oferta turística urbana. La convivencia de ambos modelos plantea desafíos y oportunidades: diversidad de ingresos, formas distintas de inserción en cadenas productivas y necesidades dispares de políticas públicas para acompañar el crecimiento.
Cómo acceden los clientes
Los clientes encuentran las piezas principalmente en el puesto de La Pergolita y a través de encargos personalizados. La pareja prioriza la comunicación directa para definir diseños y plazos de entrega, y envía las piezas dentro y fuera del país, según lo solicitado por compradores que buscan un recuerdo distintivo de la región.
La escalabilidad del proyecto apuntó hasta ahora a mantener la producción manual y a potenciar la visibilidad en la feria y por recomendación. Para los artesanos, preservar la calidad y la singularidad de cada mate es clave, aun cuando eso limite el volumen de producción.
Limitaciones y desafíos
Los emprendedores enfrentan limitaciones típicas del sector: disponibilidad de materia prima, costos de envío para el comercio internacional y la competencia con productos industriales o importados. Además, sostener un puesto en una feria implica costos operativos y horarios de atención continuos, factores que condicionan la capacidad de crecimiento sin perder la identidad artesanal.
El proyecto, no obstante, muestra cómo la conjunción de habilidades complementarias puede transformarse en una actividad sostenible que, además de generar ingresos, pone en valor la imagen de Neuquén a través de objetos que viajan como memoria de la provincia.
Para visitar: Feria La Pergolita, avenida Argentina, debajo del Monumento a San Martín. Allí se pueden ver las piezas expuestas y coordinar encargos personalizados.