Informe provincial muestra fragilidad laboral entre quienes ejercen profesiones en Córdoba
Un relevamiento de la Federación de Profesionales de Córdoba (Fepuc) puso sobre la mesa un dato que interpela a la estructura del mercado de trabajo local: el 18,6% de los profesionales consultados afirmó haber perdido al menos un empleo o fuente de ingresos durante el último año. El estudio, décimo en su serie anual, fue realizado entre junio y julio de 2026 y abarcó a 3.336 profesionales de toda la provincia; la presentación se realizó en el marco del Día del Profesional, que se conmemora el 15 de septiembre.
Los números muestran una tendencia persistente al empeoramiento: el porcentaje de profesionales que declaró haber perdido al menos una fuente de ingresos casi se duplicó en dos años, al pasar de 9,4% en 2024 a 17% en 2025 y arribar al 18,6% en 2026. La vulnerabilidad no es homogénea por género: entre las mujeres el indicador llega al 20%, mientras que entre los hombres alcanza el 16%.
- Empleo formal y empleo independiente: el estudio muestra una fuerte consolidación del trabajo independiente: 47% trabaja exclusivamente por cuenta propia y otro 20% combina actividad independiente con relación de dependencia.
- Multilaboralidad: 44% de los profesionales tiene más de un empleo.
- Jornadas largas: más del 40% registró jornadas diarias de 10 horas o más, según señaló la presidenta de Fepuc, Eugenia Peisino.
El retrato es claro: la proporción de profesionales que trabaja exclusivamente como asalariado se redujo a 19%, lejos del 36% registrado en 2017. Esa transformación coloca a buena parte de la fuerza laboral profesional en regímenes como el monotributo y en relaciones más precarias desde el punto de vista de la seguridad social y del ingreso regular.
“Más del 40% de profesionales tiene jornada laboral diaria de 10 horas o más, y el 47% trabaja de manera independiente, quiere decir que no obtiene salarios en blanco, sino que trabaja bajo monotributo”, dijo Eugenia Peisino, presidenta de Fepuc.
Origen de la pérdida de fuentes de ingreso
Entre quienes perdieron al menos un vínculo laboral en los últimos doce meses, las causas más nombradas fueron:
| Causa | Porcentaje |
|---|---|
| Caída de la demanda / decisión propia frente a la coyuntura | 43% |
| Finalización de contratos temporales | 23% |
| Despidos por reducción de personal | 15% |
| Despidos por reestructuración | 9% |
El estudio subraya además que, a pesar de la fragilidad que muestran estos indicadores, la mayoría de los encuestados —un 91,7%— se encuentra trabajando; el 2,7% declaró estar desocupado y en búsqueda de empleo. Esa combinación sugiere que las estadísticas tradicionales de desempleo no capturan plenamente la precariedad que atraviesan los profesionales.
Consecuencias locales y preguntas abiertas
Para Córdoba, estos datos tienen implicancias directas. La reducción del empleo en relación de dependencia entre profesionales puede presionar sobre la red de protección social —como aportes jubilatorios y cobertura médica— y afectar la estabilidad de ingresos en un contexto de inflación persistente. Además, la multiplicidad de empleos y las jornadas extensas indican un aumento de la carga laboral que puede repercutir en calidad del servicio profesional y en la salud de quienes los ejercen.
Quedan por resolver preguntas que el informe no contesta por sí solo: cómo impactará esta tendencia en la oferta de servicios profesionales en la provincia, de qué manera influirá sobre la migración de talento hacia otras jurisdicciones o actividades, y qué políticas públicas o gremiales podrían mitigar la precarización. En ese sentido, la presentación en torno al Día del Profesional tomó el carácter de una alerta sobre condiciones laborales que exigen seguimiento.
Los datos de Fepuc ofrecen un diagnóstico claro para la Córdoba post-pandemia: la profesionalización no garantiza por sí sola estabilidad laboral. El desafío para gobiernos locales, colegios profesionales y empleadores es diseñar respuestas que contengan la erosión de vínculos laborales y mejoren las condiciones de trabajo sin poner en riesgo la oferta de servicios que la ciudad y la provincia necesitan.