La investigación por el choque mortal ocurrido el 23 de agosto en el Camino de los Lecheros, en el sector norte de Alta Gracia, registró esta semana un giro judicial: la Fiscalía del Primer Turno local agravó la imputación contra el único conductor sobreviviente, Carlos Javier Ríos, y ahora lo acusa por homicidio simple con dolo eventual por las cuatro víctimas fatales.
Qué cambió en la causa
El fiscal de Instrucción del Primer Turno de Alta Gracia, Diego Fernández, modificó la calificación inicial que pesaba sobre Ríos —que había comenzado como homicidio culposo calificado por la conducción de un vehículo automotor— y la elevó a una figura que, para la Fiscalía, expresa que el imputado pudo representarse el riesgo de provocar una tragedia al manejar en estado de ebriedad y con velocidad potencialmente excesiva, pero aun así decidió continuar conduciendo.
- Pericia de alcoholemia: 1,57 gramos de alcohol por litro de sangre, según la prueba incorporada al expediente.
- Situación procesal: Ríos, de 49 años, se abstuvo de declarar; continúa detenido pero cumple prisión domiciliaria controlada con tobillera electrónica.
- Motivo de la prisión domiciliaria: los peritos médicos indicaron que las lesiones que sufrió en el siniestro le impedían estar alojado en una unidad carcelaria.
El siniestro y las víctimas
El siniestro ocurrió alrededor de las 20.10 del domingo 23 de agosto en un tramo recto del Camino de los Lecheros, un enlace entre la variante de la ruta provincial C-45 y la autovía 5. En circunstancias que todavía se investigan, la camioneta RAM conducida por Ríos chocó de frente contra un Volkswagen Gol en el que viajaban cuatro personas que murieron en el lugar.
| Victima | Edad |
|---|---|
| Pablo César | 42 años |
| Jésica Garrido | 34 años |
| Yanina Garrido | 39 años |
| Danilo Díaz | 23 años |
"La pericia incorporada al expediente estableció que Ríos tenía 1,57 gramos de alcohol por litro de sangre al momento del impacto."
La principal hipótesis que se trabaja en la pesquisa es que la RAM habría invadido el carril contrario. Para la Fiscalía, la combinación de alcohol en sangre y posible exceso de velocidad configura un escenario en el que el imputado pudo prever la posibilidad de un resultado lesivo grave y, sin embargo, prosiguió la conducción.
Marco legal y seguimiento
En las rutas provinciales de Córdoba rige la tolerancia cero para la conducción con alcohol. La incorporación del resultado de la pericia —1,57 g/L— complicó la posición judicial de Ríos y habilitó la nueva calificación penal, que lleva aparejadas penas de mayor gravedad en caso de condena.
Mientras tanto, la causa sigue su curso con medidas periciales complementarias: la Fiscalía también analiza las velocidades relativas de ambos vehículos y otros elementos de prueba que reconstruyan cómo se produjo la colisión. En el lugar trabajaron bomberos, policía, Defensa Civil y personal sanitario tras el choque.
Ríos permanece bajo prisión domiciliaria con tobillera electrónica —una medida que la Justicia justificó por el estado de salud del imputado tras el impacto— lo que permite su detención efectiva sin alojarlo en un penal mientras continúa el seguimiento médico y procesal.
Para la comunidad de Alta Gracia, la causa abrió un debate sobre seguridad vial y la aplicación de las normas en las rutas provinciales. La investigación ahora deberá confirmar si, además del alcohol, hubo otras negligencias o fallas que propiciaron la secuencia fatal del 23 de agosto.
La instrucción penal seguirá recabando pruebas y pericias; la fiscalía definirá próximos pasos procesales conforme avance el legajo.