En la edición reciente de la Feria de Nuestra Señora de los Angelitos, el Gobierno Municipal de Tulancingo, a través de la Secretaría de Fomento Económico, instituyó por primera vez el galardón “Alas de Excelencia” con el propósito de reconocer la calidad, la identidad y la trayectoria de los expositores que forman parte de esta celebración tradicional.
Historias que hablan de tradición y oficio
El reconocimiento, que busca poner en valor el trabajo cotidiano de quienes mantienen viva la feria, distinguió a vendedores con décadas de participación. El primer lugar —el Ángel de Oro— fue para Churros “El Huevo”, señalada por el comité evaluador por la calidad de sus productos, la atención al cliente y la presentación personal. El segundo lugar, el Ángel de Plata, recayó en Pan del Viejito, negocio con 93 años de trayectoria que forma parte de la memoria colectiva de la fiesta.
El tercer lugar fue otorgado a Gibrán Vidales, expositor con 30 años participando en la feria y dedicado a la elaboración y venta de artesanías, tazas y jarritos originarios de Michoacán. Además de estos tres reconocimientos competitivos, se entregó un reconocimiento especial, “Ángel Distinguido por Trayectoria”, a Dulcería Angelita por su permanencia de 101 años en la feria, donde mantiene la venta de dulces típicos y contribuye a preservar costumbres locales.
Premios, criterios y agradecimientos
Los estímulos económicos que acompañaron los galardones fueron los siguientes:
| Distinción | Monto (pesos) |
|---|---|
| Ángel de Oro (1er lugar) | 3,000 |
| Ángel de Plata (2º lugar) | 2,000 |
| Ángel de Bronce (3er lugar) | 1,000 |
| Ángel Distinguido por Trayectoria | 4,000 |
Además del apoyo económico, todos los galardonados recibieron una medalla conmemorativa otorgada por el Comité de Feria. Para elegir a los ganadores, el comité consideró criterios como identidad y tradición, imagen del espacio, atención al público, calidad de los productos e higiene, entre otros.
“La alcaldesa Lorena García hace un reconocimiento al esfuerzo, dedicación y trayectoria. Gracias por contribuir al fortalecimiento de nuestras tradiciones”, expresó
La titular de la Secretaría de Fomento Económico, Minerva Rosales Gayosso, subrayó que el reconocimiento busca distinguir a quienes, mediante su trabajo, esfuerzo y dedicación, fortalecen la identidad de la feria y enriquecen la experiencia de familias y visitantes.
Implicaciones locales y comunitarias
Para Tulancingo, la premiación tiene varias lecturas: reconoce el valor cultural de los oficios y negocios familiares; genera incentivos económicos, aunque modestos, para los pequeños comerciantes; y refuerza la idea de la feria como un espacio de encuentro intergeneracional. Negocios como Pan del Viejito y Dulcería Angelita representan más que una oferta comercial: son portadores de memoria y costumbres que sostienen la identidad local.
- El galardón institucionaliza un reconocimiento que hasta ahora era informal.
- Los montos entregados, aunque simbólicos, celebran la trayectoria de negocios longevos.
- La evaluación se basó en criterios de imagen, higiene y atención al público, lo que exige estándares en la prestación del servicio.
Para las personas que asisten a la feria, la iniciativa puede traducirse en una mayor profesionalización de los puestos y en mayor garantía de calidad. Para las familias titulares de esos negocios, el reconocimiento público legitima años de esfuerzo y transmite un mensaje de continuidad a las generaciones jóvenes que observan la transmisión de oficios.
La entrega de las “Alas de Excelencia” marca un precedente en la forma en que la administración municipal reconoce a los actores locales que hacen posible la feria. Queda por ver si en años siguientes el esquema de premios se mantiene, se amplía o se ajusta para incorporar más categorías o apoyos que permitan la conservación de oficios tradicionales en Tulancingo.