La noche del lunes pasado fueron trasladadas 305 mujeres privadas de la libertad desde el Centro Estatal de Reinserción Social Femenil “Morelos”, en Atlacholoaya, hacia el nuevo Centro Estatal de Reinserción Social Femenil ubicado en Cuernavaca, informó la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de Morelos.
Operativo y acompañamiento institucional
Para ejecutar la reubicación se desplegó un estado de fuerza de más de 200 elementos, entre personal femenino de la Guardia Nacional, policías estatales, agentes de Seguridad y Custodia y miembros del Grupo Especial de Supervisión Penitenciaria. El traslado también fue vigilado por representantes de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos y personal de la Dirección General de Asuntos Internos de la SSPC, según el reporte oficial.
"La reubicación forma parte de las acciones para fortalecer el Sistema Penitenciario y mejorar las condiciones de las mujeres privadas de la libertad"
Además, se dispuso de atención médica y psicológica durante el operativo: se llevaron dos ambulancias con personal especializado y dos vehículos oficiales adaptados para personas con discapacidad, así como para mujeres embarazadas y madres que se trasladaron acompañadas de sus hijas e hijos.
Motivos del traslado y uso del inmueble anterior
La SSPC explicó que la decisión de reubicar a las internas responde a un análisis integral de las condiciones del penal de Atlacholoaya, donde se detectó la necesidad de realizar trabajos de remodelación, rehabilitación y conservación. Entre las observaciones señaladas por organismos garantes de derechos humanos figuran deficiencias en redes hidráulica y eléctrica, estancias y otros componentes de infraestructura penitenciaria.
El gobierno estatal señaló que el nuevo centro busca avanzar hacia un modelo penitenciario más humanista, que favorezca la salud, higiene y bienestar de las mujeres y la protección del interés superior de sus hijas e hijos.
En cuanto al uso del antiguo penal, la autoridad informó que el edificio, que tiene capacidad para más de 500 internas, dejará de operar como femenil y se reconvertirá para funcionar como centro geriátrico varonil, dirigido a población masculina adulta mayor con enfermedades crónico-degenerativas, discapacidad u otros cuidados especiales.
Aspectos logísticos y atención a la población vulnerable
Durante el traslado se habilitaron protocolos para atender a poblaciones vulnerables. Las autoridades mencionaron la existencia de espacios y vehículos especiales para mujeres embarazadas, madres con niñas y niños, y personas con discapacidad. La Coordinación del Sistema Penitenciario anunció la instalación de un módulo de orientación para las internas y sus familiares en el nuevo centro, con el fin de facilitar la adaptación y el acceso a servicios básicos.
- Internas trasladadas: 305
- Capacidad del penal previo: más de 500 internas
- Fuerza desplegada: más de 200 elementos
- Participantes en el operativo: Guardia Nacional (femenina), Policía estatal, Seguridad y Custodia, Grupo Especial de Supervisión Penitenciaria, Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos, Dirección General de Asuntos Internos de la SSPC
| Elemento | Detalle |
|---|---|
| Traslado | 305 internas desde Atlacholoaya a Cuernavaca |
| Capacidad (penal anterior) | Más de 500 internas |
| Personal desplegado | Más de 200 elementos |
El anuncio oficial subraya la intención de que las mejoras en infraestructura penitenciaria atiendan también observaciones emitidas por órganos defensores de derechos humanos. No obstante, las autoridades no han publicado hasta ahora un cronograma detallado de las obras de rehabilitación en Atlacholoaya ni el plan de adaptación del inmueble para su nuevo uso como centro geriátrico varonil.
La acción gubernamental tendrá repercusiones en distintos frentes: en el corto plazo implica la movilización de recursos humanos y logísticos para asegurar condiciones de seguridad y atención durante la transición; en el mediano plazo abre la discusión sobre la calidad de los espacios penitenciarios, su mantenimiento y la garantía de derechos para las personas privadas de la libertad, así como el destino y acondicionamiento de instalaciones destinadas a población adulta mayor.
Este traslado se suma a las medidas que el Poder Ejecutivo estatal ha difundido como parte de una estrategia para “mejorar el sistema penitenciario” en Morelos. Quedan pendientes de seguimiento la publicación de documentos técnicos que sustenten las evaluaciones realizadas y la supervisión permanente de organismos de derechos humanos para corroborar que las condiciones en el nuevo centro efectivamente mejoren las condiciones de vida y reinserción de las mujeres internas.