Acusan cobros millonarios y sobrepoblación en el penal de Barrientos
Testimonios recogidos sobre el Centro Preventivo y de Readaptación Social Juan Fernández Albarrán, conocido como penal de Barrientos, describen una situación crítica que afecta a internos y a sus familias en Tlalnepantla. Las denuncias hablan de sobrepoblación del 285%, extorsiones para acceder a un dormitorio y condiciones de salubridad que, según denunciantes, ponen en riesgo la salud de la población penitenciaria.
Pagos por una cama y costos diarios para sobrevivir
Familiares y ex reclusos relatan que los nuevos ingresos pueden pasar hasta un mes durmiendo en pasillos y que, ante la falta de espacio, hay quienes terminan durmiendo sentados. Para evitar esa situación, señalan que se exigen pagos que van desde miles hasta decenas de miles de pesos.
- Traslado a dormitorio regular: denuncian cobros de entre 12,000 y 20,000 pesos.
- Cantón (plancha de concreto para dormir): cuota semanal de 800 pesos.
- Uso de patio o llamadas: pago adicional de 20 pesos.
“Los reos de nuevo ingreso pasan hasta un mes durmiendo en los pasillos... muchos internos duermen sentados”, relataron testigos.
Alimentación, salud y vida cotidiana en el reclusorio
Las fuentes consultadas describen que la comida proporcionada por el centro penitenciario se encuentra en mal estado, con casos de pollo con olor fétido y papas en descomposición. Quienes cuentan con recursos pueden pagar por alimentos en mejores condiciones, mientras que otros subsisten con lo que se les entrega.
También se menciona la presencia de plagas de chinches que ocasionan lesiones e infecciones cutáneas entre los internos. Las consultas médicas y los medicamentos dentro del penal tendrían costos elevados, y el trámite oficial para ingresar medicinas desde el exterior se considera lento y burocrático, lo que agrava la situación de quienes requieren atención urgente.
Impacto social y económico para las familias
Las prácticas señaladas implican una carga económica significativa para las familias de los internos. Ante la falta de apoyo institucional efectivo, algunos reclusos recurren a elaborar manualidades para vender durante las visitas y poder cubrir necesidades básicas. La combinación de hacinamiento, cobros y malas condiciones de salubridad configura un escenario de vulnerabilidad que, según los denunciantes, vulnera derechos humanos elementales.
| Indicador | Denuncia |
|---|---|
| Sobrepoblación | 285% |
| Costo por traslado a dormitorio | 12,000–20,000 pesos |
| Cobro por "cantón" (semanal) | 800 pesos |
| Costo por patio/llamadas | 20 pesos |
Lo que implican estas denuncias para Tlalnepantla
Más allá del ámbito interno del centro penitenciario, las irregularidades denunciadas tienen implicaciones locales: afectan a familias de Tlalnepantla que deben asumir pagos elevados para garantizar condiciones mínimas a sus seres queridos; generan riesgos de salud pública por la propagación de plagas y enfermedades; y ponen en evidencia posibles fallas en la operación y supervisión del sistema penitenciario estatal dentro del municipio.
Las voces que exponen estas condiciones demandan respuestas urgentes de las autoridades competentes para detener prácticas de extorsión, aliviar el hacinamiento y mejorar los servicios médicos y alimentarios dentro del penal. Hasta el cierre de esta edición, las denuncias provienen de testimonios de familiares y ex internos; no se registró una versión oficial en los materiales consultados.
La situación en Barrientos representa un reto para las instancias encargadas de la seguridad y la administración penitenciaria en el Estado de México, y plantea la necesidad de inspecciones, medidas de control y políticas que protejan los derechos de las personas privadas de la libertad y reduzcan la carga sobre las familias en Tlalnepantla.