El mar y la costa volvieron a convertirse en motivo de alerta para familias y autoridades. El huracán Polo alcanzó la categoría 5 en el Pacífico mexicano, por lo que la Secretaría de Marina (Semar) activó la Fase de Prevención del Plan Marina y mantuvo desplegados centenares de medios humanos y materiales para atender cualquier emergencia.
La situación meteorológica y la ubicación del fenómeno
El fenómeno permanece sobre el océano Pacífico y produce lluvia, rachas intensas de viento, tormentas eléctricas y un oleaje elevado que afecta las zonas costeras. Según la dependencia, en ese momento el sistema se ubicaba aproximadamente a 314 kilómetros al suroeste de Acapulco, Guerrero, y a 588 kilómetros al sur-suroeste de Manzanillo, Colima. Estas referencias permiten a Protección Civil y a las autoridades locales anticipar los efectos en litorales y en la navegación.
Qué implica la Fase de Prevención del Plan Marina
Al declararse la Fase de Prevención, la Semar concentra esfuerzos en reducir riesgos antes de que ocurra una emergencia. La estrategia contempla la protección de la población, los bienes, la infraestructura, los servicios públicos y el medio ambiente mediante la preparación y la disposición inmediata de fuerzas y equipos.
En la práctica, eso se traduce en la vigilancia continua de las condiciones meteorológicas, la preposicionamiento de unidades navales y terrestres, la disponibilidad de brigadas de respuesta y la capacidad logística para atender refugios, abasto de agua potable y maquinaria para la limpieza o reconstrucción de zonas afectadas.
Recursos desplegados por regiones navales
La Semar detalló la participación de varias de sus regiones navales en la operación preventiva. Los números muestran la escala del despliegue y la preparación ante un posible impacto en comunidades costeras:
- Segunda Región Naval (Baja California y Sonora): 3,211 elementos, 220 integrantes de la Brigada de Respuesta a Emergencias, 68 vehículos, 14 buques, 23 embarcaciones, una planta potabilizadora y tres cocinas móviles.
- Cuarta Región Naval (Baja California Sur, Sinaloa y Nayarit): 3,503 elementos, 282 integrantes de la Brigada de Respuesta a Emergencias, 171 vehículos, 5 buques, 36 embarcaciones, 8 plantas potabilizadoras y dos cocinas móviles.
- Sexta Región Naval (Colima y Jalisco): 3,965 elementos y 215 integrantes de la Brigada de Respuesta a Emergencias
| Región Naval | Elementos | Brigada de Respuesta | Vehículos | Buques/Embarcaciones |
|---|---|---|---|---|
| Segunda | 3,211 | 220 | 68 | 14 buques / 23 embarcaciones |
| Cuarta | 3,503 | 282 | 171 | 5 buques / 36 embarcaciones |
| Sexta | 3,965 | 215 | -- | -- |
Impacto y acciones locales
Un despliegue de esta magnitud busca reducir tiempos de respuesta en eventos como inundaciones, daños a infraestructura portuaria, cortes en servicios o rescates en altamar. Para las personas que viven en las zonas costeras, la recomendación de las autoridades y los protocolos de protección civil suelen incluir la identificación de rutas de evacuación, la preparación de un botiquín básico, la incorporación de agua potable y la atención a avisos oficiales.
Los recursos citados por la Semar también contemplan plantas potabilizadoras y cocinas móviles, elementos críticos para sostener a la población en caso de que las redes de agua o electricidad se vean afectadas.
Ante la llegada de huracanes de gran intensidad, la coordinación entre fuerzas navales, Protección Civil, gobiernos estatales y municipales es determinante para mitigar daños y garantizar la atención inmediata a personas en riesgo.
La Semar informó que mantendrá listos al personal y los equipos para intervenir si las condiciones meteorológicas lo requieren, mientras el huracán Polo continúa su evolución sobre el Pacífico.