En Zacatecas, el futuro inmediato de al menos 16 guarderías subrogadas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) está en riesgo por la insuficiencia del subsidio que el instituto otorga por cada menor atendido. La advertencia —hecha por empresarios y administradores que integran el Grupo Nacional de Trabajo de Guarderías IMSS— coloca en una situación vulnerable a las familias que dependen del servicio y a cientos de trabajadores que laboran en esos centros.
Impacto humano y laboral
Las operadoras estiman que, de concretarse los cierres, se verían afectadas alrededor de 2,500 niñas y niños y quedaría en riesgo el empleo de 720 trabajadores. Detrás de esas cifras hay padres y madres que recurren a las guarderías para conciliar trabajo y cuidado infantil, así como personal —desde cuidadoras hasta personal administrativo— cuya fuente de ingresos está ligada directamente a la permanencia de los centros.
En el discurso público de las operadoras prevalece el llamado a no dejar desamparadas a las familias: mantener las guarderías abiertas representa, dicen, no solo un servicio de cuidado sino una pieza del tejido laboral local.
Brecha entre el subsidio y los costos operativos
En la explicación de los administradores, actualmente el IMSS otorga aproximadamente $6,500 pesos mensuales por niño. Sin embargo, las operadoras consideran que, para cubrir los costos que exige el propio instituto y sostener la calidad del servicio, se requeriría al menos $9,000 pesos por menor.
| Concepto | Cifra |
|---|---|
| Guarderías en riesgo | 16 |
| Niñas y niños afectados | 2,500 |
| Trabajadores en riesgo | 720 |
| Subsidio actual por menor | $6,500 mensuales |
| Subsidio que piden operadores | $9,000 mensuales |
La voz de los operadores
Mónica Borrego Estrada, empresaria del sector, sintetizó la demanda central del grupo: la actualización del pago por menor para que cubra los costos de operación y permita mantener los estándares de calidad que exige el IMSS. Enfatizó que no solicitan un trato privilegiado sino recursos suficientes para seguir funcionando.
“Lo único que estamos solicitando a las autoridades del Seguro Social es un pago justo para poder seguir operando y prestando el servicio de guardería a los niños y a sus padres”.
Transición hacia el modelo CECI y su efecto
La complejidad del problema se suma a la política federal que impulsa la sustitución gradual del esquema de guarderías subrogadas por los Centros de Educación y Cuidado Infantil (CECI). El gobierno federal tiene la meta de establecer 1,000 nuevos CECI a nivel nacional durante la actual administración. Según los operadores, esa transición ha limitado los incrementos presupuestales destinados a las guarderías subrogadas, a pesar de que estos centros continúan atendiendo a menores desde los 43 días de nacidos hasta los cuatro años.
Contratos por vencer y solicitud de apoyo estatal
El problema adquiere mayor urgencia porque, durante este año, vencen los contratos de subrogación de 16 de las 28 guarderías que prestan el servicio en la entidad. Ante esa caducidad contractual y el déficit entre el subsidio y los costos reales, los empresarios solicitaron la intervención del Gobierno de Zacatecas, en particular de la Secretaría de Economía (Sezac), para gestionar ante la Dirección General del IMSS una solución que evite cierres masivos.
Consecuencias locales y próximos pasos
El cierre de estos centros tendría repercusiones concretas en la vida cotidiana de miles de familias: obligaría a buscar alternativas de cuidado que en muchos casos implican mayor gasto, reducción de jornada laboral o incluso la salida del mercado de trabajo de uno de los progenitores. Para la plantilla laboral de las guarderías significaría la pérdida de sus ingresos y precarización económica.
- Los empresarios demandan actualización del subsidio por menor.
- El vencimiento de contratos en 2026-2027 eleva el riesgo de cierre.
- La creación de CECI a nivel nacional ha reducido incentivos presupuestales para subrogadas.
Los próximos pasos dependeren de las gestiones que realicen las operadoras con las autoridades estatales y del IMSS. Mientras tanto, las familias y trabajadores permanecen a la espera de una respuesta que garantice la continuidad del servicio.