MÉRIDA, Yucatán. — El director general del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), Octavio Romero Oropeza, reconoció que en Yucatán existen casos en los que beneficiarios del programa Viviendas para el Bienestar comenzaron a pagar sus créditos hipotecarios antes de recibir físicamente sus unidades habitacionales. La explicación oficial apunta a una combinación de alta demanda y desarrollos aún en proceso de construcción.
Demanda supera oferta inmediata
Romero Oropeza detalló que al abrir un desarrollo habitacional normalmente hay un número limitado de viviendas listas para entrega, mientras que la cifra de trabajadores interesados puede ser mucho mayor. Ante el temor de perder la oportunidad de compra, algunas personas optan por formalizar el crédito aun cuando se les advierte que deberán esperar meses para la entrega.
“Te doy un ejemplo, se entrega un complejo con 200 espacios, pero llegan 500 personas y se les dice: ‘hoy ya no te puedo entregar vivienda espérate tantito, porque las próximas viviendas se terminan entre tres o cuatro meses’ y mucha gente dice: ‘yo quiero anotarme porque no vaya a ser que cuando regrese ya se haya vendido’”, explicó.
El funcionario afirmó que los interesados son informados previamente de que la vivienda puede tardar en concluirse y que la fecha de entrega incluso puede reprogramarse. A pesar de la advertencia, varios deciden continuar con el trámite para asegurar su lugar en la lista de beneficiarios.
Casos reportados en la entidad
Medios locales dieron a conocer casos de familias que pagan desde hace meses por una vivienda que no les ha sido entregada. En uno de los relatos, una mujer denunció que su familia llevaba ocho meses pagando sin recibir la casa y que las fechas prometidas se movieron de marzo a julio y luego sin nueva fecha clara.
Según el testimonio difundido por la prensa, a un trabajador se le descontaban $1,317.15 por quincena vía nómina por concepto de crédito, además de $15 por el seguro, lo que representaba alrededor de $2,664 mensuales por una propiedad que seguían esperando.
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Viviendas listas vs solicitantes (ejemplo) | 200 vs 500 |
| Descuento quincenal reportado | $1,317.15 |
| Seguro quincenal reportado | $15 |
| Pago aproximado mensual | $2,664 |
Consecuencias para las familias
Para hogares de la entidad, esta dinámica implica un pago anticipado de recursos que podrían destinar a otras necesidades mientras esperan la entrega material de la vivienda. La incertidumbre en los plazos también afecta la planificación familiar, laboral y de servicios básicos, sobre todo entre quienes vienen de municipios con limitada oferta inmobiliaria.
En la península, donde las raíces comunitarias y el arraigo al territorio son fuertes, comprar una casa tiene un significado social y económico profundo. Cuando se pospone la entrega, las familias afrontan tensiones adicionales, especialmente si han vendido o desocupado una vivienda previa o si tuvieron que trasladarse por empleo.
Qué advierte Infonavit y qué pueden hacer los beneficiarios
La institución asegura que existe comunicación previa sobre plazos y posibles demoras, y que la toma de decisión de formalizar el crédito recae en el interesado. Sin embargo, el reconocimiento público obliga a atender la problemática y ofrecer mecanismos de transparencia y acompañamiento administrativo.
- Revisar con detalle la documentación y las fechas de entrega señaladas en el contrato.
- Solicitar a Infonavit información escrita sobre el estatus del desarrollo y calendarios estimados de entrega.
- Si hay descuentos vía nómina, comprobar los montos y la figura con la empresa empleadora y conservar recibos.
- Acudir a las instancias de atención ciudadana del Infonavit o a la Procuraduría Social en caso de dudas o demoras prolongadas.
Para los yucatecos interesados en el programa, es recomendable documentar cada paso y exigir claridad sobre las condiciones de entrega antes de autorizar descuentos permanentes. La transparencia en los procesos y la comunicación oportuna son claves para evitar afectaciones económicas a las familias.
El reconocimiento del Infonavit coloca sobre la mesa la necesidad de mejorar la coordinación entre desarrolladores, la propia institución y los beneficiarios, así como de ofrecer alternativas temporales cuando la entrega se prolongue más allá de lo acordado. La demanda por vivienda en Yucatán sigue alta, y mientras no se ajuste la oferta inmediata, persistirán tensiones que afectan el bolsillo y la tranquilidad de quienes esperan casa propia.
Corresponsal en Yucatán, con respeto por la historia y las familias de la península.