El muro militar levantado por Marruecos en el Sáhara Occidental está provocando una profunda alteración del paisaje, contaminando su entorno y empujando a la población local a migraciones forzadas, advirtió el director del Departamento de Operaciones de la Oficina Saharaui de Coordinación de Acciones contra las Minas (SMACO), durante la presentación de un informe sobre recursos naturales.
"El muro marroquí no solo mata, contamina y desplaza"
El pronunciamiento tuvo lugar en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, durante un seminario donde se dio a conocer el documento titulado Huella del saqueo: El coste medioambiental de la explotación de los recursos naturales en el Sáhara Occidental. Allí, Gueici Nah detalló los efectos directos del cordón fortificado, acompañado por campos de minas y restos de guerra, sobre los sistemas naturales y las comunidades humanas de la región.
Fragmentación del territorio y daños al ciclo del agua
Según la intervención, el entramado militar actúa como una barrera física que interrumpe el paso natural del agua y la circulación de fauna. El muro corta el curso de valles y torrentes, interceptando la trayectoria de decenas de valles y afectando a cientos de pozos y fuentes. Estas alteraciones repercuten en el flujo hídrico y en los ecosistemas que dependen de él, con efectos acumulativos sobre vegetación, suelo y especies locales.
- Intercepción de cursos: valles y torrentes bloqueados, con reducción de conectividad ecológica.
- Afectación de fuentes: pozos y manantiales incluidos en el perímetro del muro, con impacto en el suministro local de agua.
- Riesgo dinámico: minas y municiones remanentes pueden desplazarse por acción de lluvias, avenidas y viento.
Peligro permanente por minas y restos bélicos
El funcionario saharaui advirtió que los artefactos explosivos y los desechos de combates no solo representan una amenaza inmediata para las personas, sino que también afectan a la fauna y al entorno. Las condiciones naturales —lluvias, riadas, vientos y erosión— facilitan el desplazamiento de estos elementos peligrosos hacia áreas previamente libres de riesgo, complicando su localización y remoción.
Este fenómeno aumenta la incertidumbre para la recuperación y manejo ambiental, ya que los puntos contaminados no permanecen estáticos y pueden extender la huella del peligro a nuevos territorios con el tiempo.
Impacto social: desplazamiento y pérdida de medios de vida
Más allá del daño ecológico, el entorno militarizado ha provocado la salida de población de sus lugares tradicionales. Gueici Nah señaló que el muro y la presencia de minas han impedido el acceso a tierras de cultivo, zonas de pastoreo y fuentes de agua, condicionando los modos de subsistencia de muchas familias. El resultado, dijo, ha sido el desplazamiento y el éxodo de cientos de hogares desde sus asentamientos originarios.
| Elemento afectado | Consecuencia |
|---|---|
| Valles y torrentes | Interrupción de rutas naturales y movilidad de fauna |
| Pozos y fuentes | Alteración del flujo hídrico y reducción de acceso al agua |
| Minas y restos de guerra | Riesgo permanente y desplazamiento por agentes erosivos |
| Comunidades locales | Desplazamiento forzado y pérdida de medios de vida tradicionales |
El informe presentado busca documentar el vínculo entre la explotación de recursos naturales y las consecuencias ambientales y sociales derivadas del control militar del territorio. La exposición de SMACO enfatiza la necesidad de considerar la dimensión ecológica en cualquier análisis del conflicto y del uso del territorio.
Los aspectos técnicos y humanitarios que plantea el documento plantean desafíos importantes para la remediación ambiental y la restitución de derechos de las poblaciones afectadas, pues exigirán actuación coordinada y acceso seguro a zonas contaminadas para la evaluación y limpieza de artefactos y desechos bélicos.
La presentación del informe en el foro exterior pone el foco en las implicaciones que tiene la militarización del paisaje sobre la gestión de recursos y la vida cotidiana de las comunidades saharauis, y plantea una inquietud central: la forma en que la seguridad militar puede repercutir en la sostenibilidad de ecosistemas frágiles y en la supervivencia de modos de vida tradicionales.