Cuando en San Nicolás nació David, muchos se preguntaron si aquello que parecía excepcional era también insólito desde el punto de vista médico. Su madre, Mabel, tiene 62 años y, según registros recogidos por medios argentinos, es la mujer de mayor edad del país de la que se tenga noticia por haber dado a luz. El caso volvió a poner en primer plano una cuestión que se repite cada vez que la técnica avanza: ¿hasta dónde puede la ciencia extender la maternidad?
La diferencia entre los óvulos y el útero
Especialistas consultados por la nota original coinciden en una distinción clave: la edad ovárica y la edad uterina no siempre caminan de la mano. En términos simples, tras la menopausia una mujer deja de producir óvulos y carece de los ciclos hormonales naturales que preparan el endometrio, pero ello no necesariamente implica que su útero sea incapaz de sostener un embarazo.
“Después de la menopausia, una mujer ya no dispone naturalmente de óvulos capaces de generar un embarazo y tampoco tiene los ciclos hormonales necesarios para preparar el endometrio. Pero el útero no necesariamente pierde su capacidad de alojar un embarazo”
La cita corresponde a Agustín Pasqualini, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva, quien explica que la técnica separa la edad de los óvulos de la edad de la mujer que llevaría la gestación.
Técnicas que hacen posible la gestación
Para convertir esa posibilidad en embarazo efectivo se recurre a varios procedimientos ya bien establecidos en reproducción asistida:
- Ovodonación: se emplea un óvulo donado por una mujer más joven, lo que elimina la limitación de la reserva ovárica de la receptora.
- Fecundación in vitro (FIV) y transferencia embrionaria: el embrión producido en laboratorio se transfiere al útero de la receptora.
- Preparación hormonal del endometrio: mediante estrógenos y progesterona se recrean las condiciones que permitan la implantación y el sostenimiento del embarazo.
Según la explicación de Pasqualini, técnicamente estos pasos hacen viable que una mujer postmenopáusica llegue a gestar, pero esa posibilidad técnica no elimina otras consideraciones médicas.
Riesgos y límites que persisten
La posibilidad de lograr un embarazo tarde en la vida no equivale a haber 'rejuvenecido' a la gestante, advirtió el especialista. Aunque la nota original no detalla cifras concretas de complicaciones, el traslado del embarazo a edades avanzadas suele asociarse en la literatura médica a mayor probabilidad de problemas obstétricos y de salud tanto para la madre como, en algunos casos, para el recién nacido.
Entre las preocupaciones que suelen evaluarse en estos procesos figuran:
- Mayor incidencia de enfermedades crónicas en la madre (hipertensión, diabetes, cardiopatías) que pueden complicar la gestación.
- Necesidad de un control obstétrico más estricto y posibles intervenciones durante el embarazo o el parto.
- Consideraciones éticas y sociales sobre el bienestar a largo plazo del menor.
| Aspecto | Óvulos | Útero |
|---|---|---|
| Edad natural | Declina con la edad; cesa en la menopausia | No siempre pierde funcionalidad tras la menopausia |
| Intervención | Ovodonación/embriones donados | Preparación hormonal para transferencias |
El caso de Mabel y su hijo David ilustra que la tecnología permite alcanzar el embarazo en circunstancias antes impensadas. Sin embargo, los profesionales subrayan que la técnica no borra los riesgos inherentes a la edad de la gestante, ni garantiza ausencia de complicaciones.
Para quienes consideran estas opciones, los especialistas recomiendan evaluaciones médicas integrales, asesoría psicológica y un diálogo abierto con los equipos de reproducción asistida sobre expectativas, riesgos y seguimiento a largo plazo.
Más allá del asombro mediático que generan casos aislados, la discusión pública y clínica debe centrarse en la información transparente sobre beneficios y límites de la medicina reproductiva, y en políticas sanitarias que protejan tanto a las personas que buscan gestar como a la infancia que nace de esos procesos.