En Ciudad del Carmen, la cotidianidad de muchos conductores ha cambiado por los llamados fotorradares: los cuatro equipos instalados por la Dirección de Seguridad Pública, Vialidad y Tránsito han registrado más de 100 infracciones diarias por exceso de velocidad, según reportes municipales y versiones locales.
Historias en la calle
Para María (nombre ficticio para proteger su identidad), empleada de un comercio en la Isla, recibir una multa ha implicado ajustar gastos del mes. «No me di cuenta de que había cambiado la velocidad en ese tramo», dijo a un familiar, quien explicó que acudió a pagar al ver el aviso. Este caso es representativo de decenas de notificaciones que llegan a conductores locales cada semana: multas que impactan el bolsillo y que, en algunos casos, derivan en cuestionamientos sobre la operación de los equipos.
¿Dónde están y cuánto cuesta?
Los radares se sitúan en puntos que el Ayuntamiento considera estratégicos para el control vial: avenida Boquerón, avenida Juan Camilo Mouriño, zona de Playa Norte y avenida Isla de Tris. El monto establecido por la infracción por exceso de velocidad es de $1,173, aunque la autoridad contempla un incentivo para el pago temprano: quienes cubran la sanción durante los primeros cinco días obtienen un descuento del 50%.
| Ubicación del radar | Observación sobre límite |
|---|---|
| Avenida Boquerón | Límites varían entre 30 y 60 km/h según el tramo |
| Avenida Juan Camilo Mouriño | Límites varían entre 30 y 60 km/h según el tramo |
| Área de Playa Norte | Límites varían entre 30 y 60 km/h según el tramo |
| Avenida Isla de Tris | Límites varían entre 30 y 60 km/h según el tramo |
Quejas por arbitrariedad y señalización
El funcionamiento de los aparatos no está exento de críticas. Javier Bello Ávila, presidente de la Contraloría Ciudadana, calificó las sanciones como arbitrarias cuando los equipos muestran velocidades distintas a las reales o cuando la señalización no es clara. En palabras de Bello Ávila:
«En ocasiones las máquinas a veces marcan una velocidad distinta a la que se conduce».
Además, señaló que la variación de límites de velocidad en un mismo tramo contribuye a la confusión de los conductores, lo que a su vez incrementa el riesgo de sanciones no previstas por quienes circulan por la isla.
Impacto local y discusión pública
Más allá del cobro de multas y el ingreso que esto representa para la Tesorería municipal, el debate que se abre en Ciudad del Carmen es doble: por un lado, la necesidad de controlar la velocidad para reducir accidentes; por otro, la exigencia de transparencia en la operación de los equipos y la claridad de la infraestructura vial que informa los límites.
- Los radares aplican más de 100 multas diarias por exceso de velocidad.
- La infracción tiene un costo base de $1,173, con 50% de descuento si se paga en los primeros cinco días.
- Hay denuncias sobre lecturas inconsistentes y señalización variable en un mismo tramo.
Para muchos conductores, la existencia de los equipos representa un conflicto cotidiano que exige respuestas: revisión técnica de los aparatos, campañas claras de información sobre límites en cada tramo y, si procede, mecanismos de apelación accesibles y transparentes.
Mientras tanto, los ciudadanos de Ciudad del Carmen continuarán enfrentando la disyuntiva entre respetar los límites y la percepción de que la aplicación de las multas no siempre guarda congruencia con las condiciones de circulación. Las autoridades municipales, por su parte, tienen la responsabilidad de aclarar procedimientos y garantizar que las medidas de control vial no deriven en una carga injusta para los habitantes.