Atlixco enfrenta una doble tensión en la gestión del recurso hídrico: por un lado, un rezago en el pago del servicio que concentra millones de pesos en varias colonias y, por otro, la existencia de 115 colonias y localidades que no reciben directamente el servicio por parte del Sistema Operador de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Atlixco (Soapama). Los datos provienen de una solicitud de transparencia que desgaja los adeudos entre 2021 y 2026.
Distribución del rezago y colonias más afectadas
El Centro de Atlixco encabeza la lista de las 10 colonias con mayor rezago, con un acumulado de $4,053,976.94 entre 2021 y 2026. En conjunto, las diez zonas con mayor morosidad suman $20,968,454. El resto del listado lo conforman, por monto descendente, Valle Sur; Geo Hacienda Floresta; Fraccionamiento El Cristo; Revolución; Álvaro Obregón; Guadalupe Victoria; Francisco I. Madero; Altavista y Cabrera.
“115 colonias y localidades de Atlixco no reciben directamente el servicio del organismo.”
El Soapama aclara que la falta de dotación directa no implica necesariamente la ausencia de agua en dichas comunidades, ya que muchas se abastecen mediante sistemas alternos, comités o la intervención de autoridades locales. No obstante, la carencia de conexión directa dificulta la planificación de inversiones y la medición precisa de consumos y pérdidas.
Cómo se distribuye el rezago en el Centro en los últimos años
| Año | Adeudo en el Centro (pesos) |
|---|---|
| 2021 | $539,911.52 |
| 2022 | $603,970.29 |
| 2023 | $559,689.21 |
| 2024 | $585,425.24 |
| 2025 | $860,901.25 |
| 2026 (parcial) | $904,078.76 |
El incremento observado en los primeros meses de 2026 coloca a ese año con el mayor monto registrado en el periodo analizado para el Centro, lo que refleja presiones recientes sobre la finanza de Soapama y potenciales complicaciones en la operación cotidiana del servicio.
Comunidades sin dotación y contraste poblacional
Entre las localidades sin dotación directa se señalan comunidades con población significativa, como San Jerónimo Coyula (7,770 habitantes), San Pedro Benito Juárez (3,302), San Diego Atoyatempan (1,852) y Santa Lucía Cosamaloapan (1,891), según datos del censo de 2020. En el extremo opuesto hay asentamientos con poblaciones mínimas: Xochimitlalpa (2 habitantes), El Novillo (4), Villas del Sur (6) y Llano Metepec (8).
- El adeudo total en las 10 colonias más morosas: $20,968,454.
- Medida de incentivo: condonación del 100% en recargos, aplicada por Soapama.
- Soapama no ha precisado si existen proyectos para incorporar a las 115 colonias al sistema.
La condonación integral de recargos, pese a ser una medida de estímulo al pago, no ha bastado para revertir el rezago acumulado. Para los habitantes y comités de agua en las zonas no cubiertas, la existencia de soluciones alternas no sustituye la necesidad de planificación técnica y financiera que garantice continuidad y calidad del suministro.
En una ciudad cuyo paisaje recuerda las raíces nahuas y que mantiene fuertes lazos con la actividad industrial de la región —entre ellas la cadena de proveedores y trabajadores de la industria automotriz que transitan diariamente entre Atlixco y el eje industrial del estado—, la gestión del agua es un elemento central para la vida urbana y productiva. Un servicio irregular o con cobros pendientes erosiona la confianza ciudadana y complica la operación de comercios, talleres y servicios esenciales.
La ausencia de una respuesta pública detallada sobre proyectos de expansión de cobertura o planes financieros para atender el rezago deja preguntas abiertas: ¿habrá inversiones para llevar tubería y medición a las 115 colonias?, ¿se diseñarán programas focalizados para los núcleos poblacionales más numerosos?, ¿cómo se articulará la recuperación de la cartera vencida sin sacrificar la capacidad operativa del organismo?
Mientras tanto, la población y las autoridades locales deberán conciliar la urgencia de garantizar el acceso al agua con la necesidad de sanear las finanzas del servicio. En Atlixco, donde el agua ha sido siempre eje de la vida comunitaria y agrícola, la gestión de Soapama marcará el pulso de la gobernabilidad y la convivencia en los próximos meses.