En la celebración religiosa por el Eid al Maulid al Nababi en el Palacio Real de Rabat, el ministro marroquí de Asuntos Religiosos, Ahmed Toufiq, incluyó en su intervención referencias que han reavivado la sensibilidad diplomática en torno a las ciudades autónomas españolas de Ceuta y Melilla. La comparecencia tuvo lugar en la primera aparición pública del rey Mohamed VI tras la crisis migratoria registrada a finales de julio en Ceuta.
Alusión explícita a las «ciudades ocupadas»
Durante su discurso, Toufiq habló de «la lucha sagrada» y mencionó obras y textos religiosos e históricos vinculados, en su exposición, a la movilización por la recuperación de «las ciudades ocupadas en el océano Atlántico». La agencia oficial MAP recogió las palabras del ministro, que enlazó referencias religiosas con ciertos pasajes históricos y literarios procedentes de la región y de regiones próximas, incluyendo la ciudad de Ceuta.
«la lucha sagrada»
Según la versión difundida por MAP, Toufiq indicó que el apego a la figura del profeta Mahoma se expresa en el plano político —a través del pacto de la 'baya'— y en el plano emocional, mediante la preservación de textos y tradiciones, para sustentar una identidad comunitaria. En este marco hizo alusión a obras de ulemas vinculadas a Ceuta y mencionó el llamado Dalail al Jairat como un volumen que, históricamente, habría sido «emblema de los marroquíes en su movilización para liberar las ciudades ocupadas en el océano Atlántico al principio de la era moderna».
Contexto y asistentes
La velada religiosa contó con la presencia del príncipe heredero Mulay Hasan y del primer ministro Aziz Ajanuch, además del propio monarca. La reaparición del rey en este acto supone el regreso público de la Casa real a los actos oficiales tras las tensiones fronterizas del pasado mes de julio.
| Asistente | Cargo |
|---|---|
| Mohamed VI | Rey de Marruecos |
| Mulay Hasan | Príncipe heredero |
| Aziz Ajanuch | Primer ministro |
| Ahmed Toufiq | Ministro de Asuntos Religiosos |
Repercusiones en la frontera sur de la Unión Europea
Las referencias a Ceuta y Melilla como «ciudades ocupadas» y las alusiones a su «liberación» elevan la tensión retórica en un contexto ya marcado por las recientes movilizaciones y por controles migratorios reforzados. España ha reiterado en distintas ocasiones que Ceuta y Melilla son territorios españoles y constituyen la frontera sur del país y de la Unión Europea; sin embargo, los discursos oficiales y simbólicos emitidos desde Rabat reabren el debate diplomático y pueden condicionar las relaciones bilaterales en ámbitos como la cooperación fronteriza y la gestión migratoria.
- La aparición pública del rey tuvo lugar en una de las principales celebraciones del calendario islámico.
- El ministro citó obras de ulemas vinculadas a Ceuta y referencias históricas sobre una movilización por recuperar «ciudades ocupadas».
- La situación se produce tras la crisis migratoria de finales de julio en Ceuta, que tensionó las relaciones bilaterales.
Implicaciones para Melilla
En Melilla, como en Ceuta, las referencias sobre soberanía y reivindicaciones territoriales encuentran una sensibilidad local particular por la convivencia y la frontera compartida con Marruecos. Aunque en la nota de la agencia oficial no se detallan consecuencias inmediatas ni medidas concretas, la reiteración de terminología sobre «liberación» y «ciudades ocupadas» resulta especialmente relevante para las autoridades locales y para los vecinos que viven en una ciudad con una marcada dimensión fronteriza y europeísta.
Hasta el momento, la comunicación oficial recogida por MAP no incluye llamadas explícitas a acciones concretas ni anuncia planes administrativos o militares; se trata de una alocución enmarcada en un acto religioso que ha tomado un tono político por las alusiones históricas y simbólicas realizadas.
La evolución de este episodio dependerá de las respuestas formales de Marruecos y de España en los próximos días, así como de la interpretación que las instituciones europeas y las autoridades locales den a estas declaraciones en un contexto ya sensible por los movimientos migratorios y la cooperación transfronteriza.
Salma Mohatar Buzián, Corresponsal