La Junta de Castilla y León ha licitado por 18,3 millones de euros las obras de construcción de la central de biomasa destinada a suministrar calefacción y agua caliente a la futura red de calor de Segovia. El proyecto, con un plazo de ejecución de 22 meses, promete una transformación en la forma de generar y distribuir energía térmica en la ciudad.
Alcance técnico y capacidad
La instalación proyectada contará con una potencia térmica nominal de 28,4 megavatios, distribuida en tres calderas de biomasa de última generación. Según la documentación oficial vinculada a la licitación, la central utilizará aproximadamente 30.000 toneladas anuales de astilla forestal sostenible y será capaz de generar hasta 75 millones de kilovatios hora térmicos al año.
- Atenderá a unas 7.000 viviendas.
- Abastecerá a 40 edificios del sector terciario.
- La parcela prevista ocupa 5.806 m², con 3.514 m² destinados a la central.
Infraestructura complementaria y ubicación
Además de las calderas, la instalación incluirá un acumulador térmico de 3.500 m³, sistemas de telegestión para el control remoto y una instalación fotovoltaica para autoconsumo. La parcela seleccionada se sitúa dentro del plan regional para la ampliación del Complejo Asistencial de Segovia, lo que sitúa la infraestructura en un enclave con uso sanitario y potencial conexión con otros servicios públicos.
«La central permitirá centralizar la producción de calor y reducir los costes de mantenimiento de los edificios conectados», señala la Junta en la nota de licitación.
Red urbana y barrios a beneficiar
La futura red de distribución se proyecta con una longitud aproximada de 26 kilómetros y cubrirá diversos barrios de la ciudad. En la fase de despliegue y permisos se ha señalado que los distritos previstos para la llegada inicial de la red incluyen Santo Tomás, Cristo del Mercado, Santa Eulalia, San José y La Albuera. La centralizarción de la producción térmica pretende no sólo mejorar la eficiencia energética, sino también rebajar costes de mantenimiento en los inmuebles que se conecten al servicio.
Impacto ambiental y económico
La Junta prevé que la entrada en funcionamiento de la central permitirá reducir en torno a 19.600 toneladas de CO₂ anuales en Segovia. Paralelamente, el suministro con astilla forestal sostenible se plantea como un estímulo para el aprovechamiento de los recursos forestales de Castilla y León y como un vector de actividad económica en el medio rural, tanto por la cadena de suministro como por los empleos que puedan generarse en torno al funcionamiento y mantenimiento de la red.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Presupuesto licitado | 18,3 M€ |
| Plazo de ejecución | 22 meses |
| Potencia térmica | 28,4 MW |
| Consumo de biomasa | 30.000 t/año |
| Generación térmica | 75 millones kWh térmicos |
| Viviendas previstas | 7.000 |
| Red aproximada | 26 km |
El proyecto todavía se encuentra en la fase de obtención de licencias y permisos para el despliegue de la red urbana. La licitación de la obra de la central es, en todo caso, un paso relevante que condicionará los plazos de ejecución y la calendarización de las conexiones de los distintos barrios.
En términos municipales y sociales, la central abre debates habituales en este tipo de infraestructuras: la gestión de suministros forestales sostenibles, el impacto paisajístico y urbanístico de la planta, la coordinación con los servicios sanitarios próximos por la ubicación elegida y la planificación de las canalizaciones de la red por las zonas que serán beneficiadas. La Junta ha subrayado en su comunicado que la iniciativa contribuirá a la generación de actividad económica y empleo en el medio rural vinculado al abastecimiento de biomasa.
La licitación, con su cifra y plazos, marca ahora el ritmo para que Segovia avance en su transición hacia soluciones térmicas centralizadas que sustituyan sistemas individuales y que, según las previsiones oficiales, supongan una reducción significativa de emisiones y costes en los edificios que se conecten.