La antigua pastelería y tienda de dulces Casa Atáun, en la céntrica calle Mayor de Pamplona, cumple seis años con la persiana echada pese a que el inmueble es propiedad municipal. Creada en 1898, la tienda cerró definitivamente el 20 de junio de 2020 y desde entonces no ha prosperado ninguna iniciativa para recuperar la actividad comercial que durante más de un siglo alivió a varias generaciones de pamploneses con regalices, txantxigorris, chocolates y pastas de coco.
Protección de la fachada, pero sin actividad
En el último pleno municipal, celebrado el 1 de julio, la corporación aprobó por unanimidad una propuesta para actualizar el catálogo de inmuebles protegidos de Pamplona. Entre los edificios y comercios incluidos figura la antigua pastelería de la esquina de la calle Mayor con la calle Eslava, cuya fachada de madera y rótulo pasarán a estar salvaguardados frente a desmontajes o intervenciones que alteren su apariencia.
La medida supone una protección patrimonial que muchos consideran necesaria para conservar la memoria urbana, pero no resuelve el problema de fondo: la planta baja sigue sin actividad y la tradicional persiana metálica permanece bajada desde 2020. El acuerdo municipal preserva elementos materiales del local, pero no obliga a la reapertura ni facilita por sí mismo la llegada de un emprendedor que quiera retomar la actividad comercial.
«Hijos de U. Atáun»
El rótulo con las letras originales —en cuyo cartel la letra I aparece rota— formará parte del catálogo protegido. Esa fachada es, según historiadores del comercio local, uno de los emblemas del antiguo comercio pamplonés y memoria material de una actividad que se transmitió de generación en generación.
Historia de una tienda centenaria
La historia de Casa Atáun arranca en 1898, cuando Ubaldo Atáun Legarreta fundó el establecimiento dedicado inicialmente a la fabricación de velas, chocolates y otros artículos. Ubaldo vivía en el mismo edificio junto a su esposa, Rosa Roncal, y sus cinco hijos. Tras el fallecimiento de Ubaldo en 1931, la familia mantuvo la actividad y años después el establecimiento fue regentado por los hermanos Félix y Nekane Inda, así como por otros miembros de la saga familiar.
El último eslabón generacional del negocio fue Jesús Atáun Roncal, quien en 1983 anunció su jubilación a los 80 años. Soltero y sin empleados, su retirada dejó en evidencia la falta de relevo familiar para sostener la tienda. En aquel momento, el Ayuntamiento entonces dirigido por Julián Balduz intervino: adquirió el inmueble y promovió obras en vivienda y obrador con apoyo de un programa de rehabilitación del ministerio, con la intención de facilitar el arrendamiento a un nuevo emprendedor que recuperara la actividad.
Iniciativas municipales y limitaciones
En junio de 2020, cuando la persiana se bajó definitivamente, el cierre suscitó la alarma de los grupos municipales. EH Bildu presentó una moción que instaba al equipo de gobierno de Enrique Maya a buscar con urgencia un arrendatario para mantener la actividad, pero aquella iniciativa no fructificó. Posteriormente, la situación no ha variado de forma decisiva durante la pasada legislatura ni en la actual, integrada por el tripartito de EH Bildu, Geroa Bai y Contigo–Zurekin.
La inclusión de la fachada en el catálogo de protecciones responde a la voluntad de salvaguardar el patrimonio comercial y arquitectónico. Sin embargo, la protección patrimonial genera también restricciones que pueden complicar la adaptación del local a nuevas actividades o usos comerciales. La medida protege el valor histórico, pero no incorpora por sí misma medidas económicas o administrativas para incentivar la reactivación del negocio.
- Fundación: 1898 por Ubaldo Atáun Legarreta.
- Cierre definitivo: 20 de junio de 2020.
- Protección: Aprobada en pleno para incluir la fachada en el catálogo municipal.
| Acontecimiento | Fecha |
|---|---|
| Fundación de Casa Atáun | 1898 |
| Fallecimiento de Ubaldo Atáun | 1931 |
| Jubilación de Jesús Atáun | 1983 |
| Cierre definitivo | 20 de junio de 2020 |
| Aprobación en pleno de la protección | 1 de julio (sesión municipal reciente) |
Para muchos vecinos y comerciantes de la calle Mayor, Casa Atáun es un ejemplo de las dificultades que afronta el comercio tradicional en el centro urbano: envejecimiento del tejido comercial, falta de sucesión generacional y retos para adaptar locales históricos a los requerimientos contemporáneos. La protección acordada preserva la memoria material, pero la pregunta sobre quién o cómo retomará la actividad histórica de la tienda sigue sin respuesta.
La decisión municipal marca un paso en la conservación del patrimonio urbano de Pamplona, aunque deja abierta la necesidad de políticas activas que combinen protección con medidas efectivas de apoyo a emprendedores y al mantenimiento del comercio local en espacios emblemáticos.