La enfermedad de Newcastle ha sumado un nuevo foco en la provincia de Ávila, tras la notificación de la Junta de Castilla y León de un brote detectado en una explotación de Nava de Arévalo con un censo de 59.000 pollos de engorde que, según la comunicación oficial, no estaban vacunados. Con este nuevo caso, la comunidad contabiliza ya 28 focos confirmados y más de 1,7 millones de aves sacrificadas como parte de las medidas de control sanitario.
Situación en Ávila y reparto provincial
En la provincia abulense, además del foco notificado en Nava de Arévalo, ya figuraba otro brote en Narrillos del Castillo. La aparición de este segundo foco sitúa a Ávila entre las provincias afectadas del territorio regional y obliga a reforzar los controles en el sector avícola local, especialmente en explotaciones de pollos de engorde y gallinas ponedoras.
La distribución de los focos confirmados en Castilla y León muestra una mayor incidencia en Valladolid, que concentra el mayor número de explotaciones afectadas hasta la fecha. La información facilitada por la Junta detalla también casos en Segovia, Salamanca y Zamora.
Datos por provincias
| Provincia | Focos conocidos | Ejemplares afectados (datos disponibles) |
|---|---|---|
| Valladolid | 18 | Varias explotaciones (entre ellas una de 301.193 aves en Olmedo) |
| Segovia | 5 | 35.040 animales |
| Salamanca | 2 | Focos en Babilafuente y Paradinas de San Juan |
| Ávila | 2 | Focos en Nava de Arévalo y Narrillos del Castillo (59.000 en el primero) |
| Zamora | 1 | Explotación en Peleagonzalo |
Medidas y consecuencias para el sector local
Las autoridades sanitarias han aplicado las medidas de contención establecidas para esta enfermedad aviar, que incluyen el sacrificio de aves en las explotaciones afectadas, restricciones de movimiento y protocolos de vigilancia en explotaciones cercanas. En términos económicos y productivos, la eliminación de animales y los confinamientos temporales suponen un daño directo para los titulares de las granjas y pueden alterar el abastecimiento local y regional de carne y huevos.
- Focos totales en Castilla y León: 28.
- Animales sacrificados en la comunidad: más de 1,7 millones.
- Explotaciones sin vacunación confirmadas en algunos brotes, incluido el de Nava de Arévalo.
La elevada cifra de aves sacrificadas evidencia la gravedad con la que se trata el brote a nivel regional. En Valladolid, la mayor afectación incluye granjas tanto de pollos de engorde como de gallinas ponedoras, y destaca especialmente una explotación en Olmedo con un censo de 301.193 aves, el mayor registro individual entre los casos conocidos hasta ahora.
Vigilancia y recomendaciones
Las autoridades sanitarias recomiendan a los titulares de explotaciones avícolas extremar las medidas de bioseguridad: control estricto de entradas y salidas en las granjas, desinfección de vehículos y material, vigilancia clínica de las aves y comunicación inmediata ante cualquier síntoma compatible. La vacunación y la correcta aplicación de los protocolos son herramientas clave para prevenir la expansión del virus en las zonas afectadas.
Para los consumidores, las administraciones insisten en que las medidas de sacrificio y control están orientadas a proteger la salud animal y pública; no obstante, cualquier cambio en la cadena de suministro puede provocar impactos comerciales temporales en los precios y la disponibilidad de productos avícolas en los mercados locales.
La aparición de este nuevo foco en Ávila obliga a mantener la atención sobre la evolución epidemiológica en la provincia y en las áreas limítrofes, así como a coordinar las actuaciones entre propietarios, técnicos veterinarios y las administraciones competentes para minimizar la extensión del brote y sus efectos económicos.