Melilla vivió la madrugada de este lunes una intensa operación policial destinada a evitar que decenas de personas llegaran a la península como polizones aprovechando la retirada de las atracciones de la feria tras las fiestas patronales. Fuentes policiales consultadas por EFE señalan que se han localizado una treintena aproximada de migrantes ocultos en camiones y remolques durante la denominada Operación Feriante.
Despliegue y controles en el recinto ferial
El dispositivo se mantuvo activo durante toda la noche y hasta las seis y media de la mañana, según indicaron las mismas fuentes. En el recinto ferial, la Policía Nacional desplegó un operativo especial con guías caninos, medios aéreos —drones— y unidades de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) para supervisar los trabajos de desmontaje y evitar que las personas ocultas en vehículos corrieran peligro al intentar alcanzar la península.
Paralelamente, la Guardia Civil reforzó la vigilancia en el puerto de Melilla y realizó una revisión previa al embarque para impedir que los migrantes consiguieran subirse a los transportes que zarparían hacia la península. Las fuerzas de seguridad articulan así dos frentes de control: el recinto ferial y el puerto, coordinados durante el traslado de las atracciones.
Colaboración de los feriantes y atención a menores
Los propios feriantes colaboraron con las autoridades durante la madrugada, alertando a la Policía cuando detectaban a personas ocultas en contenedores o sacándolas de sus escondites para entregarlas a los agentes. Las fuentes consultadas por EFE subrayan que esta cooperación ha sido clave para localizar a muchos de los interceptados.
En el centro de la preocupación está la presencia de menores extranjeros no acompañados. Las mismas fuentes indican que este año hay un mayor número de menores en la ciudad, una circunstancia relacionada con el repunte migratorio sufrido a finales de julio, que ha llevado a que los centros de acogida superen con creces su capacidad máxima.
Medidas durante el traslado y persistencia del fenómeno
Además del control en el recinto, la Policía Nacional acompaña a los feriantes durante todo el recorrido hasta la estación marítima para impedir que los migrantes aprovechen el trayecto para subirse a los camiones. La Guardia Civil, por su parte, mantendrá su despliegue en el puerto hasta la salida de la última atracción de feria.
- Interceptados: alrededor de 30 migrantes ocultos en camiones y atracciones.
- Operativo: Policía Nacional (guías caninos, drones, UPR) y Guardia Civil en el puerto.
- Factores: aumento de menores extranjeros no acompañados y centros de acogida al límite.
| Elemento | Detalle |
|---|---|
| Periodo operativo | Noche hasta las 6:30 |
| Localización principal | Recinto ferial |
| Intervinientes | Policía Nacional y Guardia Civil, feriantes |
| Personas localizadas | Aproximadamente 30 |
Esta incidencia refleja la persistencia de la presión migratoria en Melilla y las dificultades que supone su gestión para los servicios públicos locales. La ocupación elevada de los centros de acogida, junto al incremento de menores no acompañados, constituye un reto humanitario y administrativo que condiciona las respuestas inmediatas de las autoridades.
Las fuerzas de seguridad insisten en las medidas de prevención para evitar riesgos durante el desmontaje y transporte de las atracciones, labor que exige coordinación entre Policía Nacional, Guardia Civil y los colectivos implicados en la feria. La ciudad, que suma esta actuación a otras similares registradas en los últimos meses, mantiene la vigilancia ante la posibilidad de nuevos intentos de salida irregular hacia la península.