Melilla vive las primeras horas del 15 de agosto con tranquilidad en sus pasos fronterizos y en el casco urbano, aunque con un dispositivo policial superior al habitual para prevenir intentos de acceso irregular, según fuentes de la Delegación del Gobierno consultadas por EFE.
«con normalidad, sin novedad y sin incidentes»
La calma constatada por los agentes contrasta con las movilizaciones virtuales difundidas en redes sociales en Marruecos que llamaban a entrar de forma irregular en Ceuta y Melilla. Pese a esos llamamientos, no se han registrado altercados durante la jornada, han subrayado las mismas fuentes.
Refuerzo de medios y nuevas barreras en el dique sur
En la zona del dique sur —uno de los puntos más sensibles desde el inicio de la crisis migratoria el pasado 30 de julio— se observa un trasiego constante de patrullas de la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Policía Local. Ese tramo ha sido reforzado recientemente con elementos físicos destinados a impedir entradas por mar.
- Instalación de una valla en el tramo final del espigón donde antes solo había escollera.
- Colocación de una barrera flotante para dificultar intentos de entrada a nado.
- Presencia permanente de dispositivos terrestres y marítimos especializados.
Estos elementos de contención se han implantado para facilitar los rechazos en frontera en atención a la reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo que limita la entrada por vía marítima en determinadas circunstancias.
Despliegue humano y material
El Ministerio del Interior ha reforzado la ciudad por tierra, mar y aire con aproximadamente 150 agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. Entre los efectivos enviados destacan unidades con experiencia en orden público y en intervenciones marítimas.
| Unidad | Composición |
|---|---|
| GRS (Guardia Civil) | Tres grupos, cada uno con 18 agentes y un sargento |
| UIP (Policía Nacional) | Un grupo de 50 efectivos |
| Patrullero Río Segura | Dotación de 25 personas |
Además del patrullero Río Segura, los contingentes marítimos complementan el trabajo que realizan en la ciudad el grupo de Natación, Intervención y Rescate (NIR) y el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), destinados a labores de vigilancia y rescate en el entorno costero.
Vigilancia en el casco urbano y operativa preventiva
Más allá del frente marítimo, existe un notable despliegue policial en el interior de Melilla, con patrullas que circulan por distintos barrios para garantizar la normalidad. Las autoridades han subrayado que las actuaciones son preventivas y coordinadas entre las diferentes fuerzas para mantener la seguridad pública.
Fuentes oficiales consideran que las medidas adoptadas buscan disuadir intentos coordinados de entrada masiva y asegurar la respuesta operativa en caso de que se produjeran concentraciones o movimientos de personas hacia la frontera.
Contexto y consecuencias
La crisis que comenzó el 30 de julio, marcada por olas migratorias y pasos irregulares, ha obligado a adoptar medidas excepcionales de contención y vigilancia. La colocación de elementos físicos en el espigón y el refuerzo de medios marítimos responden a una estrategia para impedir entradas por mar y para poder realizar devoluciones en frontera con seguridad jurídica y material.
Mientras tanto, la población de Melilla continúa sus actividades con normalidad en el día festivo, según han constatado los reporteros en la ciudad. Las autoridades locales y los cuerpos de seguridad mantienen la alerta y la coordinación con los mandos desplazados desde la península.
La jornada se desarrolla sin incidentes reseñables hasta el momento, a la espera de la evolución de los llamamientos en redes sociales y de cualquier eventual novedad que pudiera surgir en las próximas horas.