Creu Roja conserva los servicios habituales y refuerza las salidas por las altas temperaturas
En plena ola de calor, con alertas que alcanzan los 38 ºC, Creu Roja en Terrassa ha decidido mantener durante el verano el paquete de servicios sociales que habitualmente despliega en invierno y en las épocas de mayor demanda. La entidad combina las tareas permanentes —acompañamientos, entregas de alimentos y gestión de tarjetas sanitarias— con intervenciones específicas para mitigar los efectos del calor entre las personas más vulnerables.
El objetivo, según el personal de la organización, es atender tanto necesidades básicas como las de prevención frente al golpe de calor: reparto de agua en las salidas, establecimiento de puntos de hidratación y difusión de medidas de autoprotección, además de facilitar información sobre refugios climáticos disponibles en la ciudad.
Voluntariado y recursos locales
Creu Roja Terrassa mantiene la actividad durante todo el año y, frente al aumento de la demanda en agosto por las altas temperaturas, ha reforzado las salidas de voluntariado. En la actualidad, la entidad suma alrededor de 300 colaboradores activos en la ciudad durante el periodo estival, que participan en las distintas actuaciones programadas.
«Los acompañamientos, las entregas de alimentos y las tarjetas sanitarias las seguimos haciendo en cualquier época del año»,
dijo Miguel Chamorro, técnico de voluntariado de Creu Roja Terrassa, quien también subrayó las intervenciones realizadas en las jornadas de más calor: entregas de agua, salidas a la calle y puntos informativos donde se explica cómo protegerse y se facilita una lista de refugios climáticos.
Acciones concretas y recomendaciones
La entidad insiste en consejos sencillos dirigidos especialmente a la población de mayor edad y a quienes presentan mayor vulnerabilidad social: mantener una adecuada hidratación, consumir comidas ligeras y acudir a los refugios climáticos cuando sea necesario. Además de la atención directa, Creu Roja coordina la difusión de información práctica para la población.
- Acompañamientos: atención continuada para personas en situación de vulnerabilidad.
- Entregas de alimentos: distribución que se mantiene durante el verano.
- Tarjetas sanitarias: gestión permanente de documentación y acceso a servicios.
- Puntos de hidratación: reparto de agua y mesas informativas en jornadas de calor.
- Refugios climáticos: listado y orientación facilitados por la entidad.
| Servicio | Disponibilidad en verano |
|---|---|
| Acompañamientos | Continuada |
| Entregas de alimentos | Continuada |
| Tarjetas sanitarias | Continuada |
| Puntos de hidratación / reparto de agua | Refuerzo durante alertas |
Impacto local y coordinación
La continuidad de estas actuaciones sitúa a Creu Roja como un actor clave en la red de servicios sociales de Terrassa durante el verano, complementando las medidas municipales en materia de protección frente al calor. La presencia de puntos de información y de los refugios climáticos gratuitos en la ciudad responde a la necesidad de ofrecer alternativas inmediatas a quienes no disponen de entorno doméstico con condiciones seguras para sobrellevar episodios de temperaturas extremas.
El refuerzo estival también sirve para prevenir situaciones médicas relacionadas con el calor entre la población mayor y personas con enfermedades crónicas, a la vez que mantiene el soporte a familias y personas en situación de exclusión que precisan ayuda alimentaria o administrativa.
Perspectivas y recomendaciones ciudadanas
Ante la previsión de nuevos episodios de calor, Creu Roja en Terrassa aconseja a la ciudadanía informarse sobre los puntos de hidratación y los refugios climáticos disponibles y recuerda la importancia de recomendaciones básicas: beber agua con regularidad, evitar la exposición solar en horarios de máxima radiación y optar por comidas ligeras. La organización apela asimismo a la colaboración vecinal para detectar y asistir a personas en riesgo.
La continuidad de los programas de Creu Roja en verano y el despliegue adicional por las olas de calor evidencian la adaptación de los servicios sociales locales a las nuevas demandas climáticas y sociales, con un refuerzo humano que, según la entidad, ronda los 300 voluntarios activos en Terrassa durante la temporada estival.