El arzobispo de Valladolid, mons. Luis Argüello, ha firmado una primera relación de 18 nombramientos para el curso pastoral 2026/27, según informó la Archidiócesis. La nómina, que será completada en las próximas semanas con nuevas encomiendas, se produce en un momento en el que la Iglesia vallisoletana encara una agenda marcada por la celebración de una Asamblea Diocesana y por la clausura, en diciembre, del Año Jubilar de la Santidad, conmemorativo del tercer centenario de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo.
Relevo en parroquias urbanas
Entre los cambios más destacados en la capital aparecen movimientos en unidades pastorales consolidadas. Sebastián Aldavero García ha sido nombrado párroco de las iglesias de San Pedro Apóstol y Santa Clara de Asís, en sustitución de José Andrés Cabrerizo, quien falleció de manera repentina en junio.
Asimismo, Juan Antonio Molina Sanz asume la parroquia de la Sagrada Familia y la de San Ildefonso, y para estas mismas iglesias ha sido designado vicario parroquial Juan Pablo Hervada Puerta. Hervada, que tomó posesión recientemente como canónigo prefecto de música de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de Valladolid, ha sido además nombrado canónigo fabriquero de la Seo vallisoletana.
«Se trata de un primer paquete de nombramientos que se completarán con nuevas encomiendas pastorales en las próximas semanas», destacó la Archidiócesis en la nota remitida a los medios.
Refuerzo en otras parroquias y órdenes religiosas
La reorganización incluye también designaciones procedentes de órdenes religiosas que prestan servicio en la diócesis. Los carmelitas Ramón Maneu Sanjosé (OCarm) y David Augusto Sosa Herrera (OCarm) han sido nombrados, respectivamente, párroco y vicario parroquial de la Parroquia de Nuestra Señora del Henar. Por su parte, el misionero paúl Antonio Molina Salmerón (CM) ocupará el puesto de vicario parroquial en las parroquias del Dulce Nombre de María y de María Milagrosa.
Cambios en el medio rural
El decreto incluye también refuerzos para el entorno rural, donde cuatro presbíteros diocesanos asumen nuevas responsabilidades además de sus actuales cargos pastorales:
- Ángel Antonio Alonso Ramírez, párroco de San Ginés (Ciguñuela) y de la Anunciación de Nuestra Señora (Robladillo).
- Jorge Polo Casado, párroco de Santa María (Castrodeza).
- Marcos Rebollo Usunáriz, párroco de San Pedro Apóstol (Mucientes).
- Grzegorz Lonski, párroco de la Visitación de Nuestra Señora (Villanueva de Duero).
Estos nombramientos responden, según la nota diocesana, a la necesidad de atender unidades pastorales ampliadas y de reforzar la presencia sacerdotal en municipios con poblaciones reducidas, donde las estructuras parroquiales suelen abarcar varias localidades y requieren una coordinación pastoral específica.
| Ámbito | Ejemplos de nombramientos |
|---|---|
| Parroquias urbanas | San Pedro Apóstol, Santa Clara, Sagrada Familia, San Ildefonso |
| Órdenes religiosas | Carmelitas (Nuestra Señora del Henar), Misioneros Paúles |
| Medio rural | Ciguñuela, Robladillo, Castrodeza, Mucientes, Villanueva de Duero |
Implicaciones para la diócesis
La renovación de cargos se produce en un contexto en el que la Archidiócesis de Valladolid afronta retos organizativos y pastorales: la convocatoria de la Asamblea Diocesana implica procesos de consulta y participación que pueden incidir en la configuración de las unidades pastorales; la clausura del Año Jubilar de la Santidad, prevista para diciembre, concentra actos conmemorativos y litúrgicos relacionados con la figura de Santo Toribio de Mogrovejo, cuya canonización cumple ahora tres siglos.
La Archidiócesis ha subrayado que la lista de nombramientos es provisional y que se anunciarán nuevas encomiendas en las próximas semanas. Los cambios notificados afectan tanto a la atención litúrgica y sacramental de las comunidades como a la gestión cotidiana de las parroquias, especialmente en el medio rural, donde la escasez de clero obliga a distribuir responsabilidades entre varios templos y localidades.
El proceso de designaciones y la celebración de los actos jubilares marcarán el curso pastoral 2026/27 en Valladolid y en los municipios dependientes de la diócesis, con repercusiones en la organización de actividades pastorales, en la programación de celebraciones litúrgicas y en la coordinación entre parroquias y archidiócesis.