La Guardia Civil ha comenzado a instalar una barrera flotante en el dique sur de Melilla con carácter «temporal y provisional» para intentar reforzar el control de la frontera marítima, según han confirmado fuentes del Instituto Armado. La actuación llega tras los episodios masivos de llegada de migrantes por mar y en aplicación de instrucciones recientes del Ministerio del Interior.
Medida vinculada a cambios jurídicos
La colocación de este elemento, parecido al situado en el espigón de El Tarajal en Ceuta, se enmarca en la Instrucción 9/2026 de la Secretaría de Estado de Seguridad, firmada el 1 de agosto. El documento establece el marco jurídico y operativo para instalar dispositivos en las aguas de las dos ciudades autónomas y fija el procedimiento para aplicar los rechazos en frontera previstos en la Ley de Extranjería.
Según la instrucción y la argumentación oficial, la medida responde a la reciente sentencia del Tribunal Supremo, que limita la aplicación generalizada de las devoluciones «en caliente» y autoriza su uso únicamente respecto a quienes intenten entrar en España tras superar elementos de contención fronterizos ya establecidos.
Recintos restringidos y razones de seguridad
La Guardia Civil ha justificado la instalación en razones de seguridad, y ha prohibido el acceso de personas y vehículos a la zona en torno al dique donde se está colocando la barrera. El objetivo operativo, según fuentes del Ministerio del Interior, es poder aplicar los rechazos en frontera a quienes intenten acceder nadando tras superar estos elementos de contención.
Respuesta del Gobierno de Melilla
El Ejecutivo de la Ciudad Autónoma ha rechazado que la barrera flotante sea suficiente para afrontar la problemática migratoria. El vicepresidente primero de Melilla, Miguel Marín, ha reclamado al Gobierno central que diseñe «una estrategia de defensa» para Ceuta y Melilla que evite la repetición de crisis como la registrada recientemente en Ceuta entre el 30 y 31 de julio.
«no es suficiente»
Ese fue el diagnóstico público que ofrecieron fuentes oficiales de la ciudad autónoma sobre la instalación. La posición del Gobierno local subraya la necesidad de medidas adicionales y una planificación más amplia que, en su opinión, no queda cubierta por la colocación temporal de un dispositivo flotante.
Contexto operativo y legal
La Instrucción 9/2026, citada por Interior, pretende dar respuesta operativa al nuevo marco legal derivado de la resolución del Supremo. El documento regula tanto la instalación de elementos de contención en las aguas como el procedimiento para los rechazos en frontera previstos en la Ley de Extranjería.
| Elemento | Referencia |
|---|---|
| Barrera flotante en Melilla | Instalación temporal en dique sur |
| Instrucción | Instrucción 9/2026, Secretaría de Estado de Seguridad (1 de agosto) |
| Marco judicial | Sentencia del Tribunal Supremo sobre devoluciones «en caliente» |
Repercusiones locales y demandas
En Melilla, responsables políticos reclaman una respuesta más sustentada y de mayor alcance. La preocupación se centra en evitar nuevas entradas masivas y en contar con una planificación que combine seguridad fronteriza, coordinación con otros cuerpos y previsión estratégica. Por su parte, Interior mantiene que la colocación de estos elementos contribuye a clarificar el marco de actuación frente a accesos irregulares por mar.
En términos operativos, la prohibición de acceso a la zona y la presencia de la Guardia Civil indican que la actuación se concibe como una medida preventiva y de control inmediato. No obstante, la discrepancia entre el Ejecutivo central y la administración local sobre su eficacia subraya la presión política y social que genera la gestión fronteriza en la ciudad autónoma.
Qué implica para la ciudadanía
- Restricción de acceso al entorno del dique sur mientras duren los trabajos.
- Mayor presencia de efectivos de seguridad en la zona.
- Posible impacto en la operativa marítima y actividades recreativas cercanas al área de instalación.
La instalación de la barrera flotante supone una reacción técnica inmediata a la inquietud por las entradas por mar, pero abre el debate político sobre la suficiencia de medidas puntuales frente a una cuestión estructural que afecta a la seguridad, la migración y la convivencia en las ciudades autónomas.
Salma Mohatar Buzián, Corresponsal, WE NEWS, Melilla.