La Guardia Civil ha acordado la suspensión temporal de la concesión de vacaciones, permisos y licencias en las comandancias de Ceuta y Melilla para garantizar la prestación del servicio ante el incremento de la presión migratoria irregular, según una orden firmada por el director adjunto operativo (DAO), Manuel Llamas, a la que ha tenido acceso Europa Press.
Motivación de la medida
La orden argumenta que la actual situación operativa —derivada del aumento de llegadas desde Marruecos, que en los últimos incidentes ha supuesto la entrada masiva de personas, con episodios como los de finales de julio en los que se registraron movimientos extraordinarios— pone en riesgo la capacidad operativa de las unidades en ambas ciudades autónomas. Por ello, se adoptan «medidas temporales extraordinarias» para mantener la seguridad ciudadana y la vigilancia de la frontera exterior del Estado.
El documento cita la Orden General número 1/2016, de 22 de enero, que establece que la concesión de estos periodos debe compatibilizarse con las necesidades del servicio. Asimismo, se apoya en el artículo 20 de la Ley Orgánica 11/2007, de 22 de octubre, que regula derechos y deberes de los miembros de la Guardia Civil y establece que, en caso de alteración grave de la seguridad ciudadana o emergencia, el personal puede ser requerido para presentarse en su dependencia o en la más próxima.
Alcance y excepciones
La orden impone la suspensión de los permisos y vacaciones salvo aquellos ya autorizados con anterioridad o las excepciones legalmente previstas. Según la propia instrucción, algunas de las situaciones personales que quedan fuera de esta suspensión son los permisos por nacimiento, fallecimiento de un familiar o cuestiones de salud, aunque la norma remarca que la aplicación debe asegurar en todo momento la capacidad operativa de las unidades.
- Ámbito: Comandancias de Ceuta y Melilla.
- Autoridad: Director adjunto operativo, Manuel Llamas.
- Marco legal: Orden General 1/2016 y Ley Orgánica 11/2007.
Reacciones del colectivo
La decisión ha provocado protestas en asociaciones de Guardia Civil. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la más representativa, ha anunciado que recurrirá la medida ante los órganos competentes de la Benemérita y ha criticado que la orden no se acompañe de refuerzos de personal adicionales.
«Quitarles el descanso no es sólo injusto, sino es un riesgo laboral, y un agente agotado rinde menos, no más»
En comunicados y valoraciones públicas, la AUGC subraya que la orden no incrementa la dotación de efectivos sobre el terreno y que prolongar la jornada o suprimir descansos puede derivar en una merma del rendimiento y en riesgos para la seguridad. La asociación exige, entre otras cuestiones, que cada denegación esté debidamente motivada, que exista revisión periódica de la medida y que las horas extraordinarias se abonen en condiciones adecuadas.
Contexto operativo
La orden llega en un momento de tensión por los flujos migratorios desde Marruecos que en jornadas recientes se saldaron con entradas masivas en Ceuta y desplazamientos hacia Melilla. La propia Guardia Civil destaca la necesidad de vigilar la frontera exterior del Estado y de mantener la seguridad ciudadana en entornos con elevada presión migratoria.
Las medidas organizativas adoptadas por la Benemérita se suman a otras decisiones de carácter extraordinario que buscan reforzar la respuesta operativa, si bien los sindicatos y asociaciones profesionales reclaman tanto una planificación más preventiva como el refuerzo de plantillas con nuevos efectivos o apoyos de otros servicios.
Implicaciones para Melilla
En Melilla, la suspensión de permisos afecta directamente a las plantillas locales, que argumentan una carga de trabajo elevada en la frontera y en tareas de control y salvaguarda de la seguridad pública. A corto plazo, la medida pretende garantizar la presencia mínima de efectivos necesarios para atender eventuales incidentes y para sostener los dispositivos de vigilancia en el perímetro fronterizo.
Fuentes oficiales insisten en que la suspensión es temporal y excepcional, condicionada a la evolución de la situación operativa en ambas ciudades autónomas y sujeta a las previsiones legales que amparan la gestión del personal en supuestos de emergencia o alteración grave de la seguridad ciudadana.
| Elemento | Detalle |
|---|---|
| Comandancias afectadas | Ceuta y Melilla |
| Responsable de la orden | Manuel Llamas, DAO |
| Normas invocadas | Orden General 1/2016; Ley Orgánica 11/2007 (art. 20) |
La evolución de los flujos migratorios y la respuesta institucional marcarán el tiempo de vigencia de la medida. Asociaciones de guardias civiles y sindicatos anuncian seguimiento y posibles recursos administrativos, mientras que la autoridad militar y de Interior mantienen la disposición de adaptar la gestión del personal a la necesidad de asegurar la frontera exterior y la seguridad en estas plazas españolas.