La Dirección General de Tráfico (DGT) ha activado nuevos dispositivos de control de velocidad que afectan a la provincia de Segovia, dentro de la operativa especial de vigilancia del tráfico por el verano. Entre las cinco instalaciones puestas en marcha en varias provincias figuran dos radares de tramo bidireccionales situados en la N-110, que abarcan el tramo comprendido entre los kilómetros 158,7 y 161,3, en los términos municipales de Gallegos y Navafría, próximos al límite provincial con Madrid.
Ubicación y alcance de los controles en Segovia
Los radares de tramo instalados por la DGT son dispositivos que miden la velocidad media entre dos puntos, y en este caso cubren un tramo de 2,6 kilómetros de la N-110. Según la información difundida por la propia Dirección General, estos equipos son bidireccionales y están debidamente señalizados, con su localización publicada en la web oficial del organismo.
- Tramo en Segovia: N-110, kilómetros 158,7–161,3 (Gallegos y Navafría).
- Características: radares de tramo bidireccionales, señalizados.
- Periodo inicial: primer mes de aviso informativo sin sanción económica.
Periodo de aviso y régimen sancionador
La DGT ha establecido un periodo de prueba durante el primer mes de funcionamiento de estos dispositivos. Durante ese tiempo, las notificaciones que reciban los conductores por exceder los límites de velocidad tendrán carácter informativo, sin conllevar multa económica ni retirada de puntos. Finalizado ese periodo de aviso —previsto que concluya al término de agosto—, los excesos detectados por estos radares comenzarán a sancionarse automáticamente conforme al régimen previsto.
«Superar los límites de velocidad puede suponer multas de entre 100 y 600 euros, además de la pérdida de hasta seis puntos en el permiso de conducir», recuerda la DGT.
La Dirección General recuerda además que los excesos de velocidad muy graves pueden constituir delito. El artículo 379 del Código Penal se aplica cuando se supera en 60 km/h la velocidad máxima en vías urbanas o en 80 km/h en vías interurbanas, situaciones que pueden acarrear penas que incluyen prisión, multa, trabajos en beneficio de la comunidad y la retirada del derecho a conducir.
Contexto y otros dispositivos instalados
La puesta en marcha de estos radares se enmarca en la operación especial de tráfico por el verano, en la que la DGT estima más de 54,5 millones de desplazamientos de largo recorrido durante el mes de agosto. Además de los dos radares de tramo en la N-110 segoviana, la ordenación de nuevos controles ha incluido:
| Provincia | Carretera | Tramo / PK |
|---|---|---|
| Soria | CL-101 | PK 7,02 (sentido decreciente), cerca de Ólvega |
| Segovia | N-110 | PK 158,7–161,3 (Gallegos y Navafría) |
| Albacete | CM-412 | PK 202,5–208,15 (Villanueva de la Fuente–Almansa) |
Los dos dispositivos restantes mencionados en la información son otros radares de tramo, instalados en la provincia de Albacete y que cubren ambos sentidos de la CM-412 en un tramo que atraviesa localidades como Villanueva de la Fuente, Hellín y Almansa. En Soria se ha instalado un radar fijo en la CL-101, en el punto kilométrico señalado.
Consecuencias para los usuarios y recomendaciones
Para los conductores que circulen por la N-110 en Segovia, la principal consecuencia práctica es la obligación de ajustar la velocidad de acuerdo con la limitación vigente en ese tramo, sabiendo que la DGT dispone de la ubicación pública de los controles. En carretera nacional y otras vías interurbanas, el respeto de las velocidades señalizadas contribuye a reducir la siniestralidad y a evitar sanciones que abarcan desde multas económicas hasta la pérdida de puntos o, en casos extremos, consecuencias penales.
Los avisos iniciales que se emitirán durante el primer mes ofrecen un plazo para que los usuarios se adapten a la presencia de los equipos, pero la DGT advierte que, una vez concluido ese periodo, las detecciones se tramitarán conforme al procedimiento sancionador habitual.