Lima, 15 ago (WE NEWS).— El director brasileño Kleber Mendonça atribuyó el reciente auge de la cinematografía de su país a la continuidad de las políticas públicas culturales y defendió que ese esfuerzo estatal ha permitido diversificar y fortalecer la producción audiovisual brasileña.
Reconocimiento en Lima y mensaje a las nuevas generaciones
Mendonça, presente en el Festival Internacional de Cine de Lima, donde recibirá un homenaje, afirmó tras su llegada a la capital peruana que la actual realidad del cine brasileño «es fruto de muchos años de inversión del gobierno, de políticas públicas». El autor insistió en ese punto al declarar que él mismo se considera "un fruto de políticas públicas brasileñas de cultura".
En el marco del homenaje, el cineasta avanzó cuál será el tono de su intervención ante el público: un mensaje de estímulo para quienes comienzan a trabajar en el cine. Subrayó que, pese a las dificultades y a vivir «en un mundo roto», existen ahora más vías de acceso y herramientas técnicas que facilitan la realización de proyectos.
«La producción brasileña está en la actualidad muy diversificada y es fruto de muchos años de inversión del gobierno, de políticas públicas. Yo soy fruto de políticas públicas brasileñas de cultura»
Oportunidades tecnológicas y modelos de financiación
El cineasta precisó que hoy es posible emprender proyectos audiovisuales por vías múltiples: desde la producción para plataformas de streaming hasta las coproducciones internacionales, o empezar en pequeño aprovechando los múltiples recursos que brinda la tecnología. «Los instrumentos de hacer cine están muy disponibles hoy», afirmó.
- Producción para plataformas: acceso a audiencias globales y financiación alternativa.
- Coproducción internacional: alianzas que amplían recursos y mercados.
- Producción independiente y tecnológica: equipos asequibles y herramientas digitales para rodaje y posproducción.
El discurso de Mendonça pone el acento en la combinación entre respaldo institucional y evolución tecnológica como motor del crecimiento del sector. Ese enfoque también remite a la idea de que la existencia de políticas culturales sostenidas en el tiempo permite cosechar «los frutos de esta inversión», en sus propias palabras.
El recorrido de «El agente secreto»
Durante su estancia en Lima, Mendonça sigue promoviendo su película «El agente secreto» (2025), protagonizada por Wagner Moura. La cinta obtuvo resonancia internacional, con cuatro nominaciones al Óscar y dos Globos de Oro, y ha recorrido salas de países tan dispares como Francia, Perú o Australia, según el director.
Mendonça describió el filme como una obra «muy local, muy brasileña, muy de Recife», pese a su repercusión global. La trama se centra en la historia de Marcelo, interpretado por Moura, un perseguido por la dictadura en el Brasil de 1977, un material narrativo que combina memoria histórica y urgencia contemporánea.
| Película | Año | Reconocimientos citados |
|---|---|---|
| El agente secreto | 2025 | 4 nominaciones al Óscar; 2 Globos de Oro |
El interés por la cinta en circuitos internacionales es un argumento utilizado por Mendonça para reforzar su tesis: la pertinencia de políticas públicas continuadas que, sumadas a la capacidad creativa y técnica de los autores, producen obras capaces de cruzar fronteras.
Consecuencias para la industria y perspectivas
El testimonio del director coloca de nuevo sobre la mesa debates que afectan a la industria audiovisual en América Latina y Europa: la relación entre financiación pública y sostenibilidad cultural, el papel de las plataformas globales en la difusión de contenidos nacionales y la necesidad de formar y retener talento. Mendonça alienta a los jóvenes cineastas a aprovechar la coyuntura tecnológica y las vías de coproducción, sin olvidar que ese escenario favorable es producto, en buena medida, de decisiones públicas tomadas en años previos.
El homenaje en Lima será también una oportunidad para reflexionar sobre cómo políticas culturales estables pueden incidir en la diversidad de voces y en la proyección internacional del cine de autor y de industria, un modelo que, según el director, ha dado frutos palpables en Brasil.
La presencia de Mendonça en festivales de distintos continentes y la acogida de su última película ilustran, en su diagnóstico, la posibilidad de conjugar lo local y lo global: historias arraigadas en un contexto concreto que, bien contadas, encuentran audiencia universal.