El Ministerio del Interior y el de Defensa han acordado la suspensión de vacaciones y permisos de la Guardia Civil destinados en Ceuta y Melilla hasta nueva orden, según un oficio del DAO Manuel Llamas al que ha tenido acceso OKDIARIO. La medida, adoptada en pleno incremento de tensión migratoria, ha provocado el rechazo de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) y ha abierto un debate sobre la gestión de efectivos y la protección de derechos laborales.
Una medida sin ampliación de plantilla
El oficio ordena la retirada temporal de descansos con carácter extraordinario, pero no prevé, según las fuentes consultadas por el medio, el envío de efectivos adicionales a las plazas afectadas. La AUGC ha subrayado que la resolución organiza recursos humanos incrementando la jornada de los agentes ya desplegados en una zona que ha vivido episodios de entradas masivas de personas.
En los últimos sucesos citados en el oficio se alude a los asaltos masivos de los pasados 30 y 31 de julio que supusieron, según el documento, la entrada de 80.000 inmigrantes en Ceuta. La asociación mayoritaria de la Guardia Civil considera que, pese al discurso gubernamental sobre la recuperación del control, la situación no está normalizada: en Ceuta siguen cerca de 10.000 personas en situación irregular y se reportan problemas de seguridad en comercios y altercados entre los propios inmigrantes.
Reacciones de la AUGC
La AUGC ha anunciado que llevará la decisión ante el Consejo de la Benemérita y ha reclamado un marco de excepcionalidad tasado. Entre sus demandas figura que cada denegación de permiso esté motivada, que no se pierda ningún día de descanso y que las horas extraordinarias se remuneran efectivamente.
«Quitarles el descanso no es sólo injusto, sino es un riesgo laboral, y un agente agotado rinde menos, no más»
El secretario general consultado por OKDIARIO, Diego Madrazo, advierte del riesgo que supone prorrogar jornadas en un colectivo ya al límite. La AUGC también apunta que existen permisos intransferibles por razones de nacimiento, fallecimiento, salud, lactancia o violencia de género, que no deberían verse afectados por la orden.
Críticas al alcance temporal de la orden
Uno de los principales reproches realizados por la asociación es que la suspensión carece de fecha de caducidad concreta: se establece «hasta nueva orden», lo que transforma, según sus representantes, una medida excepcional en algo potencialmente indefinido. Por ello exigen un plazo determinado y revisiones periódicas del estado de la orden.
La decisión, además, ha sido adoptada con la participación del Ministerio de Defensa, dirigido por Margarita Robles, lo que indica coordinación interministerial en la gestión de la crisis, aunque sin que se haya informado públicamente de la llegada de refuerzos materiales o humanos adicionales para aliviar la carga sobre los efectivos locales.
Impacto local y preocupaciones laborales
En Melilla la medida es seguida con atención por su posible impacto en la seguridad diaria, la moral de los agentes y la operativa en los pasos fronterizos. La suspensión de descansos puede alargar semanas y meses de sobrecarga en un cuerpo que, según la AUGC, ya operaba al límite antes de las últimas entradas masivas.
- Medida: suspensión de vacaciones y permisos hasta nueva orden.
- Órgano emisor: DAO Manuel Llamas, según el oficio al que ha tenido acceso OKDIARIO.
- Reclamaciones: plazo determinado, motivación de denegaciones, no perder días y pago de horas extraordinarias.
Datos citados
| Concepto | Cifra citada |
|---|---|
| Entradas masivas (30-31 de julio) | 80.000 |
| Personas en Ceuta | cerca de 10.000 |
La orden, según la AUGC, no añade efectivos, sino que prolonga la actividad del personal ya desplegado, lo que, en su opinión, convierte la medida en paliativa y no en una solución estructural a la situación fronteriza.
La limitación de permisos ha abierto además un debate sobre la compatibilidad entre la exigencia operativa en momentos de crisis y la garantía de derechos laborales básicos para los miembros de los cuerpos de seguridad. La asociación reclama que determinados permisos por causas familiares y de salud no sean objeto de restricción bajo ninguna circunstancia.
Por el momento, el Gobierno no ha emitido un comunicado público adicional que amplíe la información contenida en el oficio ni ha detallado cuándo procederá a revisar la medida. La AUGC, mientras, prepara los pasos a seguir en el marco institucional para exigir concreción y garantías.
La suspensión de vacaciones y permisos se suma a otras decisiones adoptadas en las últimas semanas en respuesta a la crisis de movilidad en Ceuta, y plantea la cuestión de si las soluciones empleadas son temporales o requieren un replanteamiento más amplio de recursos y coordinación a largo plazo.