El presidente de Castilla‑La Mancha, Emiliano García‑Page, aprovechó este miércoles la presentación de una planta de biomasa en Alovera (Guadalajara) para exigir un pacto de Estado por la educación tras la publicación del informe PISA 2025, que según el dirigente autonómico deja a España en sus peores resultados históricos en las tres competencias evaluadas.
Reclamación de largo plazo frente a los vaivenes políticos
Durante el acto, García‑Page subrayó la necesidad de diseñar políticas educativas con horizonte de décadas y advirtió contra la influencia de los cambios de gobierno en los contenidos y estrategias docentes. A juicio del presidente regional, «a la educación le sobra política y le falta pacto», una de las frases más destacadas de su intervención.
«A la educación le sobra política y le falta pacto»
El presidente sostuvo asimismo que los contenidos impartidos no deberían depender «más del planteamiento político de turno que de los expertos y de los docentes», y abogó por fórmulas que garanticen continuidad en la orientación pedagógica más allá de cada legislatura.
Resultados de Castilla‑La Mancha frente a la media española
García‑Page contrastó la situación nacional con los resultados obtenidos por su comunidad autónoma en PISA 2025, que sitúan a Castilla‑La Mancha por encima de la media española en las tres áreas evaluadas: Ciencias, Lectura y Matemáticas. El presidente utilizó estos datos para reforzar su tesis sobre la eficacia de políticas estables y sostenidas en el tiempo.
| Área | Castilla‑La Mancha | España |
|---|---|---|
| Ciencias | 485 | 477 |
| Lectura | 461 | 451 |
| Matemáticas | 462 | 457 |
Según los datos citados por el presidente regional, en Ciencias Castilla‑La Mancha no solo supera la media nacional, sino que también se sitúa por encima de los promedios de la Unión Europea y de la OCDE.
Contexto nacional: PISA 2025 y sus implicaciones
Las referencias a PISA 2025 fueron la base de la crítica de García‑Page al rumbo de la política educativa en España. El informe, que evalúa competencias clave en educación, refleja para el país sus peores resultados históricos en Lectura, Matemáticas y Ciencias, un hecho que el presidente regional empleó para subrayar la urgencia de cambios estructurales.
En su intervención, García‑Page vinculó el retroceso de los resultados con el «cortoplacismo» político, un fenómeno que, según él, penaliza la planificación educativa y dificulta la adopción de medidas sostenibles a lo largo del tiempo. Por ello, reclamó fórmulas de consenso que preserven la continuidad de las políticas independientes de alternancias en el Gobierno.
- Pacto de Estado: petición formal para aislar la educación de vaivenes políticos.
- Horizonte de décadas: defensa de estrategias a largo plazo en planificación educativa.
- Expertos y docentes: reclamación de mayor peso de la comunidad educativa en la definición de contenidos.
El planteamiento de García‑Page encaja en el debate público sobre cómo articular consensos que permitan mejorar los indicadores educativos sin que los cambios de gobierno alteren la orientación estratégica. Sin embargo, su propuesta no detalla mecanismos concretos para alcanzar ese pacto ni cómo garantizar, en la práctica, que los contenidos y programas educativos queden al margen de decisiones políticas.
El uso de la presentación empresarial de la planta de biomasa como escenario para lanzar estas demandas subraya, además, la voluntad del presidente autonómico de vincular la recuperación de resultados educativos con la competitividad y la modernización económica regional.
La reacción del resto de fuerzas políticas y del Ministerio de Educación a esta petición de pacto de Estado será clave para saber si la propuesta se traduce en iniciativas concretas o queda en una exhortación más dentro del debate público sobre el futuro del sistema educativo.