El cineasta francés Tony Gatlif, una de las voces más visibles del cine sobre la cultura gitana, falleció este miércoles en Arlés (sur de Francia) a los 77 años, informó la familia. El realizador, guionista y compositor murió a causa de un problema de salud mientras estaba inmerso en la producción de un filme de carácter histórico.
Trayectoria y temas recurrentes
Nacido en Argel en 1948 con el nombre de Michel Dahmani, Gatlif era hijo de padre cabileño y madre gitana. Llegó a Francia en 1962, donde comenzó su carrera en el cine como actor antes de pasar a la dirección. A lo largo de su trayectoria dirigió alrededor de una veintena de largometrajes en los que la música, el movimiento, el exilio y la libertad ocupaban un lugar central.
Su filmografía alcanzó reconocimiento internacional con títulos que exploraron la identidad romaní y la diáspora, a menudo situando la música como elemento narrativo y simbólico. Entre sus obras más conocidas figuran:
- Gadjo dilo (El extranjero loco, 1997), rodada en Rumanía y protagonizada por Romain Duris y la actriz rumana Rona Hartner, que se convirtió en un referente sobre la cultura romaní.
- Vengo (2000), coproducción española, francesa, alemana y japonesa rodada en Andalucía, con interpretes como Antonio Canales y Antonio Dechent, y con la participación en el guion de David Trueba; la película obtuvo el César a la mejor música original.
- Exils (2004), con la que ganó el premio a la mejor dirección en el Festival de Cannes; aborda el viaje de dos jóvenes franceses de origen argelino hacia Argelia.
- Korkoro - Liberté (2009), en la que trató el genocidio de los gitanos durante la Segunda Guerra Mundial.
Reconocimientos y legado
La obra de Gatlif fue reconocida tanto por su mirada sobre comunidades marginales como por su capacidad para integrar la música y la tradición oral en la narración cinematográfica. Su triunfo en Cannes en 2004 sitúa su carrera entre las más apreciadas del cine europeo contemporáneo en temáticas de memoria, migración e identidad.
| Año | Película | Distinción |
|---|---|---|
| 1997 | Gadjo dilo | Reconocimiento internacional |
| 2000 | Vengo | César a la mejor música original |
| 2004 | Exils | Mejor dirección en Cannes |
| 2009 | Korkoro - Liberté | Obra sobre el genocidio de los gitanos |
Reacciones y memoria
Su obra fue valorada por su apuesta por mostrar vidas y trayectorias a menudo invisibilizadas. En redes sociales y comunicados se resaltó su mirada singular sobre las fronteras y las culturas en tránsito. Un mensaje difundido por una figura pública recogía esa percepción en francés:
«Tony Gatlif avait le goût des chemins de traverse, des frontières qui s’effacent, des vies que l’on regarde trop peu. Il filmait la musique, le mouvement, l’exil et la liberté avec une énergie qui n’appartenait qu’à lui.»
El fallecimiento de Gatlif se produce mientras trabajaba en un nuevo proyecto histórico, según indicaron sus allegados; el cineasta no llegó a concluir ese filme. Su trayectoria, marcada por la combinación de cine y música y por vínculos con diferentes cinematografías europeas, deja un legado que continuará siendo referencia para quienes aborden la representación de la cultura romaní y las narrativas del exilio.
Además de su labor como director, Gatlif ejerció como guionista y compositor, y mantuvo colaboraciones con creadores y actores de distintos países, lo que situó su obra en un cruce de influencias que conquistó tanto a festivales como a públicos diversos.
Su desaparición suscitará reflexión en el ámbito cinematográfico sobre la forma en que el cine europeo se nutre de historias de migración y memoria, y sobre el espacio que las músicas tradicionales ocupan en la creación contemporánea.