El cónsul general de Colombia en Bilbao, Carlos Alfonso Victoria, ha trasladado la intensa preocupación de la comunidad colombiana residente en el ámbito consular tras el terremoto que ha afectado a su país y ha pedido a las instituciones y a la ciudadanía vasca que colaboren no solo en la respuesta inmediata, sino también en la reconstrucción de las zonas devastadas.
Situación de la diáspora y recursos de contacto
En declaraciones a los medios, el cónsul explicó que cerca de 100.000 colombianos viven actualmente en el territorio que cubre el Consulado de Bilbao —Euskadi, Navarra, Cantabria, La Rioja y Asturias— y que entre el 30 y 35% de ellos residen en localidades vascas. Victoria señaló que la comunidad está viviendo «momentos muy duros» ante la impotencia de encontrarse lejos mientras se desarrolla una «catástrofe humanitaria» en su país.
«No hemos podido dormir», afirmó el cónsul, que también explicó que proviene de Pereira, «el territorio más castigado por la naturaleza esta vez».
Para aquellas personas que no han logrado contactar con familiares, el Consulado ha habilitado un número de WhatsApp, en coordinación con la Cruz Roja colombiana, para recabar información sobre el estado de las víctimas y personas desaparecidas: +57 321 213 95 25.
Prioridades sobre el terreno
Según las explicaciones del cónsul, las autoridades locales en Colombia concentran sus esfuerzos en varias prioridades: el rescate de personas que podrían permanecer vivas bajo los escombros, la retirada de víctimas, la habilitación de albergues y el establecimiento de protocolos de emergencia. Asimismo, Victoria apuntó que los servicios de energía y las comunicaciones se están restableciendo «poco a poco».
El representante diplomático recordó que muchas personas han quedado sin vivienda y han perdido «absolutamente todo», además de que hay edificios públicos y universidades afectados. Ante este panorama, subrayó la importancia de una respuesta que vaya más allá de la ayuda inmediata y contemple la reconstrucción a medio y largo plazo.
Respuesta de la comunidad y llamamiento a la solidaridad
El cónsul celebró la disposición de la diáspora colombiana a colaborar en las labores de ayuda y apeló a la colaboración de instituciones y ciudadanos vascos para acompañar a Colombia en las tareas de recuperación. No dio detalles sobre canales concretos de envío de ayuda material desde la región, pero insistió en la necesidad de coordinar esfuerzos con las entidades humanitarias que operan sobre el terreno.
- Contacto habilitado: WhatsApp +57 321 213 95 25 (en coordinación con Cruz Roja Colombia).
- Área consular: Euskadi, Navarra, Cantabria, La Rioja y Asturias.
- Población estimada: ~100.000 colombianos en el ámbito consular; 30-35% en localidades vascas.
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Colombianos en área consular | ~100.000 |
| Porcentaje en localidades vascas | 30-35% |
El cónsul también transmitió el coste emocional de la catástrofe: procedente de Pereira —una de las zonas más afectadas—, relató que aunque su familia está a salvo, conoce casos de «colegas, estudiantes, vecinos» que están desaparecidos o muertos. «Duele mucho», reconoció, enfatizando la inquietud de quienes se encuentran lejos y dependen de la comunicación para conocer el estado de sus allegados.
Implicaciones locales
La presencia de una comunidad colombiana numerosa en la comarca bilbaína y en el territorio vasco sitúa a las administraciones locales, organizaciones sociales y redes vecinales en un papel relevante para facilitar información, coordinar apoyos y vincular a quienes deseen colaborar con mecanismos humanitarios fiables. El Consulado ha dado un primer paso informativo con el número de WhatsApp y el llamado a la solidaridad, pero la magnitud de la emergencia hará necesaria una coordinación más amplia entre entidades públicas y ONG.
Ante la situación, se espera que en los próximos días se concreten canales adicionales de apoyo y colaboración desde la diáspora y las administraciones locales que ayuden tanto a la localización de personas como a la atención a las necesidades más urgentes y a la posterior reconstrucción.