Melilla.- La Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) ha puesto de manifiesto la falta de previsión, planificación y liderazgo operativo en torno a la situación migratoria que afecta a las ciudades autónomas, y alerta de que Ceuta y Melilla podrían afrontar en los próximos días una nueva llegada masiva de migrantes coincidiendo con fechas señaladas.
En un comunicado difundido tras semanas de tensión, la AEGC reclama la existencia de órdenes concretas, instrucciones claras y un protocolo de actuación que regule la intervención de los agentes en caso de entradas masivas y garantice su seguridad jurídica. Según la asociación, estos elementos básicos aún no se han proporcionado a los guardias civiles desplegados en las dos ciudades fronterizas.
«No es admisible que quienes están en primera línea tengan que enfrentarse a situaciones de enorme tensión sin saber con absoluta certeza hasta dónde pueden actuar, qué medios pueden utilizar o qué respaldo tendrán posteriormente por las decisiones que se vean obligados a adoptar en cuestión de segundos».
La AEGC recuerda que lleva años solicitando un protocolo específico tras los asaltos masivos a las vallas de Ceuta y Melilla y denuncia que, a día de hoy, los agentes continúan sin esas instrucciones que, a su juicio, deberían haber sido aprobadas «desde hace mucho tiempo». La organización considera insuficiente y contraproducente la respuesta de la Dirección General de la Guardia Civil, a la que acusa de delegar la responsabilidad de la crisis sobre los propios efectivos.
Entre las medidas anunciadas por la administración para afrontar el riesgo de un incremento de la presión migratoria, la AEGC señala la restricción de vacaciones y permisos a los guardias destinados en las comandancias de Ceuta y Melilla. La asociación califica esta medida de «especialmente incomprensible» cuando los agentes ya soportan una situación «excepcional» con una elevada carga operativa y emocional.
Reivindicaciones y demandas
La petición central de la AEGC es la implantación inmediata de un protocolo operativo que defina:
- Los límites de actuación de los guardias civiles en entradas masivas.
- Los recursos y medios autorizados para su empleo.
- Las garantías de respaldo y seguridad jurídica para las decisiones adoptadas en escenarios de crisis.
La asociación subraya que las advertencias sobre posibles intentos de entrada masiva no son nuevas y que, por tanto, la planificación anticipada sería posible y deseable para minimizar riesgos y proteger tanto a la población como a los agentes.
| Aspecto | Situación según AEGC |
|---|---|
| Protocolo operativo | Reclamado desde hace años; no existe aún |
| Órdenes e instrucciones | Insuficientes o poco concretas |
| Permisos y vacaciones | Restringidos para efectivos en Ceuta y Melilla |
En su comunicado la AEGC advierte además de las consecuencias que, a su juicio, tiene la falta de planificación: la sobrecarga operativa de los agentes y la pérdida de derechos laborales como respuesta provisional a una carencia institucional.
El llamamiento de la asociación coincide con un contexto regional en el que los flujos migratorios hacia las ciudades autónomas vuelven a ser objeto de atención pública y política. Las autoridades competentes, tanto a nivel local como estatal, mantienen la responsabilidad de articular medidas que compatibilicen la protección de fronteras con el respeto a los derechos humanos y la seguridad jurídica de los profesionales encargados de su cumplimiento.
Fuentes oficiales consultadas en Melilla no han remitido una respuesta pública inmediata en relación con las reclamaciones de la AEGC. La repetida falta de un protocolo específico para situaciones de asalto masivo a las vallas fronterizas ha sido motivo de controversia institucional y mediática en episodios anteriores, sin que hasta ahora se haya informado de un acuerdo definitivo que lo regule.
Mientras tanto, la asociación insiste en que la solución no puede consistir en recortar permisos o condiciones laborales para compensar la falta de previsión administrativa. La AEGC reclama un plan operativo y directrices claras que permitan a los guardias civiles actuar con criterios uniformes, seguridad jurídica y medios adecuados ante cualquier eventualidad.
La posibilidad de una nueva avalancha, según la AEGC, hace urgente que se adopten medidas técnicas, organizativas y normativas que eviten improvisaciones y reduzcan el margen de riesgo para las personas migrantes, la población local y las fuerzas de seguridad que operan en primera línea.