La Federación de Fútbol de Estados Unidos (U.S. Soccer) anunció su adhesión al comunicado conjunto de UEFA, AFC y Concacaf que reclama cambios profundos en la gobernanza de la FIFA y en la rendición de cuentas de su cúpula directiva. El gesto, en el contexto de una crisis política y deportiva en el fútbol mundial, añade presión sobre el presidente de la organización, Gianni Infantino.
Un respaldo significativo contra la cúpula de la FIFA
En el documento que replicó U.S. Soccer se expresa de manera contundente: “Exigimos cambios significativos que fortalezcan la gobernanza, la transparencia y la rendición de cuentas de la FIFA”. La federación estadounidense firmó el texto junto con la Federación de Fútbol de Canadá, la Unión Caribeña de Fútbol (CFU) y la Unión Centroamericana de Fútbol (UNCAF), lo que muestra una postura regional coordinada en el continente norteamericano y centroamericano.
El paso de U.S. Soccer es especialmente relevante por dos razones prácticas: Estados Unidos es coanfitrión del Mundial 2026 —junto con Canadá y México— y porque la federación tiene una posición de peso en la estructura deportiva y mediática global que puede influir en la discusión sobre reformas internas en la FIFA.
Choque entre federaciones y apoyo político
La adhesión del ente estadounidense contrasta con declaraciones de apoyo político a Infantino en otros frentes. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo pública su defensa del dirigente de la FIFA, calificándolo de "fantástico" y advirtiendo que sería "un terrible error si le reemplazan". En sus palabras, recogidas en el contexto de la polémica, afirmó además que la gestión de Infantino había contribuido a una Copa del Mundo “más exitosa y rentable” cuatro veces, y que si el suizo se marcha "nunca será tan exitosa y rentable otra vez".
“Es fantástico, habiendo presidido la Copa del Mundo más exitosa, por cuatro veces. Si se va, nunca será tan exitosa y rentable otra vez”.
Ese respaldo político choca con la crítica de varias confederaciones y federaciones que demandan cambios estructurales. El comunicado de UEFA, AFC y Concacaf, al cual ahora se sumaron U.S. Soccer y otros organismos, no se conforma con la retirada de propuestas puntuales —como la intentona de privatizar el Mundial— sino que reclama una reforma más amplia para proteger la integridad del deporte y la confianza en sus dirigentes.
Mapa de apoyos y tensiones
El episodio también exhibe una fragmentación dentro del mapa del fútbol mundial. El texto periodístico original menciona que hay federaciones que apoyan a Infantino —algunas estimadas en alrededor de 20— mientras otras se han manifestado en contra. Entre los cofirmantes del comunicado figuran federaciones de la región, como Canadá, que ya hizo pública su postura opuesta a la gestión del presidente de la FIFA; México, por contraste, se ha posicionado a favor de Infantino.
La disputa pone en evidencia que la discusión excede el plano estrictamente deportivo: se mezclan intereses comerciales, decisiones sobre el formato y la organización del Mundial y debates sobre transparencia y control institucional. Para el Mundial 2026, organizado por Estados Unidos, Canadá y México, estas tensiones podrían traducirse en complicaciones políticas y de imagen, además de presiones internas en las federaciones nacionales.
- Actores que se sumaron al comunicado: U.S. Soccer, Canadá, CFU y UNCAF.
- Reclamado: reformas en gobernanza, mayor transparencia y rendición de cuentas en la FIFA.
- Contraparte política: apoyo público de Donald Trump a Gianni Infantino.
| Actor | Posición |
|---|---|
| U.S. Soccer | Se adhiere al comunicado que exige reformas |
| Canadá, CFU, UNCAF | Cofirmantes del comunicado |
| Donald Trump | Defiende públicamente a Infantino |
| México (mencionado) | Apoyo a Infantino según reportes |
La oleada de críticas y la clara división entre federaciones y apoyos políticos mantienen en foco la discusión sobre el futuro de la FIFA. Para las federaciones nacionales, y en particular para las que participan en la organización del Mundial 2026, la tensión obliga a una definición sobre prioridades: alinearse con la gobernanza vigente o exigir reformas que garanticen mayor fiscalización y transparencia.
En los próximos días será clave observar si más federaciones del continente americano se suman al comunicado y cómo responde la propia FIFA ante la presión coordinada de confederaciones y asociaciones nacionales. El pulso por la integridad institucional del fútbol mundial ha entrado en una nueva fase y las decisiones que se tomen tendrán repercusiones directas en la confianza de patrocinadores, aficiones y gobiernos.