El Colegio Médico Colombiano solicitó al Gobierno Nacional la adopción de medidas inmediatas para proteger a los trabajadores del sector salud que perdieron sus ingresos como consecuencia del terremoto del 10 de agosto. El llamado enfatiza la situación de quienes prestaban servicios mediante contratos de prestación de servicios (OPS) o a través de esquemas de tercerización y que ahora enfrentan vulnerabilidad económica y laboral.
Alcance del problema
El sismo afectó distintos departamentos del país, con daños en viviendas, en infraestructura y en establecimientos de salud. En balances preliminares se reportaron afectaciones en centenares de centros de salud y en miles de viviendas, según los informes divulgados tras la emergencia. En ese contexto, muchas instituciones vieron interrumpidas sus operaciones, lo que dejó sin trabajo —de forma temporal o permanente— a personal contratado bajo modalidades que dependen de la continuidad de la entidad empleadora.
Qué pide el Colegio Médico
El Colegio Médico hizo pública una serie de solicitudes dirigidas al Gobierno para evitar que la pérdida del sustento recaiga sobre quienes prestan servicios en condiciones de contratación precarias. Entre las medidas planteadas están:
- Mecanismos de estabilidad laboral que mitiguen despidos o la terminación abrupta de contratos asociados a la contingencia.
- Subsidios económicos temporales para los trabajadores que hayan quedado sin ingresos.
- Alivios en los aportes a la seguridad social que reduzcan la carga financiera mientras se restablece la normalidad en las instituciones afectadas.
“El llamado del Colegio Médico Colombiano”
El reclamo busca que las medidas de atención de la emergencia no trasladen el costo económico de la crisis a quienes ya enfrentan condiciones de prestación sin garantías laborales plenas.
Respuestas y acciones en terreno
En las horas posteriores al sismo se activaron distintas acciones para sostener la atención sanitaria: Bogotá dispuso el envío de un hospital de campaña y una reserva médica para apoyar las zonas afectadas. Además, entidades prestadoras de salud como Nueva EPS anunciaron la apertura de su red de atención para recibir a personas afectadas sin importar su régimen de afiliación.
Estas medidas buscan asegurar la atención inmediata, pero el Colegio Médico advierte que no son suficientes para resolver la situación de ingreso y protección social del personal que presta servicios mediante contratos contingentes.
Impactos y posibles consecuencias
La pérdida de ingresos de trabajadores de la salud puede generar efectos en cascada: reducción de la capacidad de respuesta local, pérdida de talento por migración laboral a otros sectores o regiones, y un aumento en la carga de los sistemas de salud que permanezcan operativos.
| Elemento | Situación observada |
|---|---|
| Centros de salud | Afectados en número de centenas |
| Viviendas | Afectadas en número de miles |
| Trabajadores en riesgo | Personal bajo OPS y tercerización sin ingresos |
La situación plantea la necesidad de coordinación entre el Gobierno Nacional, las secretarías de salud territoriales, las EPS y los gremios para diseñar soluciones que combinen asistencia humanitaria, protección social y garantías laborales temporales.
Qué se juega en la recuperación
Más allá de la restitución de infraestructura, la recuperación post-desastre depende de mantener la capacidad operativa del personal de salud. Proteger los ingresos y el acceso a la seguridad social de quienes atienden a las comunidades afectadas es, por tanto, una pieza clave para evitar déficits en la atención primaria, los servicios de urgencias y la respuesta a nuevas emergencias sanitarias.
Frente a una crisis de esta magnitud, las intervenciones rápidas son necesarias, pero también lo es pensar en medidas de mediano plazo que eviten que trabajadores clave queden desprotegidos. Se recomienda a los lectores consultar con profesionales de la salud y a las autoridades locales sobre los canales oficiales para reportar trabajadores afectados y solicitar apoyo.
Nota: La solicitud y las propuestas mencionadas provienen del Colegio Médico Colombiano, y los datos de afectación corresponden a balances divulgados tras el sismo del 10 de agosto.