En una reunión realizada en el Centro Regional de Atención y Reparación a las Víctimas (CRAV), en el barrio María Eugenia, la Alcaldía Distrital de Santa Marta y la nueva dirección territorial de la Unidad para las Víctimas en Magdalena acordaron una ruta de trabajo que prioriza resultados concretos para las personas afectadas por el conflicto armado.
“Con una agenda centrada en resultados concretos para las víctimas del conflicto armado, la Alcaldía Distrital de Santa Marta y la nueva directora territorial de la Unidad para las Víctimas en el Magdalena acordaron avanzar en una ruta conjunta de trabajo durante los próximos meses.”
Por instrucciones del alcalde Carlos Pinedo Cuello, la Alta Consejería para la Paz y el Posconflicto junto con la Secretaría General promovieron el encuentro en el CRAV. La consejera de Paz del Distrito, Jennifer Del Toro Granados, presentó a la directora territorial, Licet Peñaranda Peña, tres ejes de trabajo que, según la Alcaldía, deberán implementarse durante este año para mejorar la respuesta institucional a las necesidades de las víctimas tanto en la zona urbana como en la rural.
Ejes acordados y alcance
Las prioridades consensuadas buscan incidir en la calidad de la atención, la articulación interinstitucional y el avance de procesos administrativos que afectan derechos fundamentales. El documento de trabajo presentado contiene, de manera principal, los siguientes puntos:
- Gestión de un convenio entre la Alcaldía Distrital y la Unidad para las Víctimas para adecuar y fortalecer la infraestructura del CRAV.
- Convocatoria en Santa Marta de un gran Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral a las Víctimas (SNARIV), con la participación de las 52 instituciones que integran el sistema.
- Impulso a la indemnización de víctimas priorizadas por la ley, con miras a avanzar en los procesos pendientes.
Fuentes oficiales destacaron que el mejoramiento del CRAV responde a una necesidad práctica: cada año cerca de 30.000 víctimas acuden a ese centro en busca de orientación y acceso a sus derechos. Por tanto, la adecuación de sus condiciones físicas se plantea como una acción de dignificación y prevención de la revictimización.
Implicaciones para la ciudad
En una ciudad que mira el mar Caribe y enfrenta retos urbanos y rurales, la operación eficiente del CRAV tiene efectos directos en la vida cotidiana: acceso a trámites de reparación, orientación psicosocial y acompañamiento legal. La posibilidad de articular las 52 instituciones del SNARIV en una convocatoria local pretende que las entidades puedan coordinar sus ejecuciones presupuestales en metas comunes, algo que, en teoría, podría acelerar respuestas y reducir trámites burocráticos para las familias afectadas.
| Prioridad | Objetivo | Impacto esperado |
|---|---|---|
| Adecuación del CRAV | Mejorar la infraestructura y dignificar la atención | Atender con mayor calidad a ~30.000 víctimas anuales |
| Convocatoria del SNARIV | Articular 52 instituciones a nivel local | Coordinación presupuestal y operativa entre entidades |
| Indemnizaciones | Avanzar en la reparación económica de víctimas priorizadas | Procedimientos de pago y reconocimiento de derechos |
La Alcaldía informó que la propuesta incluye trabajo conjunto para cubrir tanto el área urbana como las comunidades rurales, donde muchas víctimas enfrentan barreras adicionales de acceso a servicios. Se acordó que las acciones se desarrollarán en los próximos meses, sin que el informe detallara fechas concretas ni cuantías a invertir.
Retos pendientes
La intención de convocar a las 52 instituciones del SNARIV en Santa Marta implicará un esfuerzo de coordinación interinstitucional inédito en la ciudad. Para que la convocatoria rinda frutos será necesario que cada entidad ajuste sus programas y presupuestos a metas comunes, lo que suele exigir tiempo y voluntad política sostenida. Además, la ejecución de indemnizaciones depende de trámites técnicos y disponibilidad presupuestal de la Unidad para las Víctimas.
En el contexto caribeño de Santa Marta, donde las olas y el viento recuerdan a diario la vulnerabilidad de territorios y comunidades, la adecuación del CRAV busca convertirse en un espacio más digno y eficiente para quienes han sufrido el conflicto. La materialización de estos acuerdos será la prueba para medir si la promesa de mejorar la atención se traduce en cambios reales y tangibles para las víctimas.
Las partes convinieron continuar el diálogo operativo entre la Alcaldía Distrital y la Unidad para las Víctimas del Magdalena para definir cronogramas y compromisos específicos que permitan ejecutar las tres líneas de trabajo propuestas.