Una investigación liderada por la Universidad de Lancaster presenta evidencia sólida de que proteger los bosques que todavía permanecen en pie es una de las formas más eficaces y con mejor relación costo-beneficio para conservar la biodiversidad de la Amazonía. El estudio, publicado en la revista Science, analizó más de 3 millones de hectáreas en las regiones de Santarém y Paragominas, en el estado brasileño de Pará, durante el periodo 2010–2020.
Prevención frente a restauración
Los investigadores compararon distintas estrategias de conservación y restauración, evaluando cómo habrían afectado a la biodiversidad y a las reservas de carbono en comparación con los cambios reales observados. Entre las conclusiones principales está que las intervenciones destinadas a evitar perturbaciones forestales —como la prevención de incendios y la reducción de la tala selectiva— aportaron algunos de los mayores beneficios tanto para la biodiversidad como para el almacenamiento de carbono.
El informe advierte que mantener árboles en pie no basta por sí solo: un bosque que sufre incendios o extracción de madera selectiva puede perder gran parte de su valor ecológico aun cuando no se haya desterrado totalmente. Por eso, proteger la integridad estructural de los bosques resultó clave en el análisis.
La restauración sigue siendo necesaria, pero no suficiente
Los autores del estudio aclaran que la restauración de áreas degradadas muestra beneficios importantes, especialmente en terrenos en los que ya se perdió gran parte del bosque original. Sin embargo, cuando se aplica de manera aislada y sin priorizar la protección de los remanentes forestales, la restauración resulta menos eficaz y menos rentable.
"Las intervenciones de prevención proporcionaron los mayores beneficios y resultaron más rentables que las de restauración", dijo el investigador Leonardo Miranda, de la Universidad de Lancaster, según el comunicado del equipo.
Intervenciones combinadas y contexto climático
El estudio subraya que las estrategias combinadas —protección de remanentes más restauración en áreas muy degradadas— ofrecen los mayores beneficios para revertir pérdidas de biodiversidad y de carbono. Esta recomendación cobra especial relevancia ante el avance de fenómenos climáticos extremos: la nota de contexto menciona la intensificación del fenómeno de El Niño 2026 en la Amazonía, un factor que puede aumentar la frecuencia e intensidad de sequías e incendios.
- Región analizada: Santarém y Paragominas (Pará, Brasil).
- Área estudiada: más de 3 millones de hectáreas.
- Periodo: 2010–2020.
Implicaciones para políticas y comunidades
Para autoridades locales y nacionales, así como para organizaciones ambientales y comunidades indígenas y ribereñas de la cuenca amazónica, el mensaje es claro: invertir en medidas preventivas que reduzcan incendios, controlen la tala ilegal y mantengan la integridad de los bosques puede ofrecer resultados más rápidos y costo-efectivos que destinar recursos únicamente a la restauración.
En la práctica, esto implica priorizar acciones como mayor vigilancia y control en puntos críticos, programas de manejo de fuego, incentivos para actividades económicas sostenibles que no fragmenten el bosque, y trabajos conjuntos con comunidades locales para proteger áreas clave de alto valor ecológico.
Resumen comparativo de estrategias
| Estrategia | Beneficios principales | Consideración |
|---|---|---|
| Prevención (protección de bosques intactos) | Mayores beneficios para biodiversidad y carbono | Alta relación costo-beneficio según el estudio |
| Restauración (revegetación, recuperación) | Beneficios importantes en áreas muy degradadas | Menos eficaz si se usa como única estrategia |
| Estrategias combinadas | Máximos beneficios para biodiversidad y carbono | Recomendadas para revertir pérdidas a gran escala |
Qué puede significar para el Amazonas colombiano
Aunque el análisis se concentró en sectores de la Amazonía brasileña, las conclusiones son relevantes para el resto de la cuenca, incluida la Amazonía colombiana. La prioridad en la protección de remanentes forestales y la reducción de perturbaciones coincide con políticas de conservación basadas en la prevención del daño y el fortalecimiento de territorios con alto valor de biodiversidad.
En un contexto de cambio climático y mayor riesgo de sequías e incendios, reforzar la prevención puede reducir costes futuros asociados a la pérdida de servicios ecosistémicos —agua, pesca, polinización, captura de carbono— y preservar medios de vida locales.
El estudio recuerda que no existe una solución única: la combinación de medidas protectoras con programas de restauración en zonas severamente degradadas, junto con el trabajo conjunto entre gobiernos, científicos y comunidades, es la vía más efectiva y costo-eficaz para conservar la riqueza biológica de la Amazonía.