La Policía Nacional dio a conocer este jueves los resultados del Operativo “Aurelia”, una investigación por el presunto contrabando internacional de oro que incluyó nueve allanamientos realizados en Asunción y el departamento Central. Las autoridades reportaron la detención de cuatro personas, la emisión de siete órdenes de captura y la incautación de material y vehículos relacionados con la cadena de tráfico.
Operativos y detenidos
Según la fuerza pública, los nueve procedimientos se realizaron en zonas urbanas, siete de ellos en un radio aproximado de 500 metros alrededor del centro comercial Shopping del Sol. En los operativos fueron detenidas cuatro personas —entre nacionales y extranjeros— identificadas como Jessica Carolina Aguilera Riquelme, Karol Magali Núñez Alarcón, Ali Kaied y Walid Kadhim, estos dos últimos de nacionalidades siria y sueca, respectivamente. Además, la Policía ordenó capturar a siete sospechosos adicionales.
Evidencias y logística del presunto tráfico
En los allanamientos se incautaron seis vehículos de alta gama, entre ellos un automóvil blindado, y numerosa evidencia documental y técnica. Entre los elementos secuestrados figura un taladro industrial, un espectrómetro para certificar calidad del metal y una mecha especial empleada para perforar lingotes y comprobar la pureza del oro. También fue incautada una caja fuerte que las autoridades aún no han logrado abrir.
| Elemento | Cantidad |
|---|---|
| Allanamientos | 9 |
| Detenidos | 4 |
| Órdenes de captura | 7 |
| Vehículos incautados | 6 (incluye 1 blindado) |
Procedencia del oro y posibles nexos internacionales
El jefe del Departamento contra el Crimen Organizado, Crio. Luis López, informó que el oro incautado en diligencias previas presenta una pureza cercana al 99%, y por esas características se estima que el metal provendría de zonas de la Amazonía. Las pesquisas apuntan a la existencia de una red que facilitaba el traslado del oro ilícito hasta el Aeropuerto Silvio Pettirossi, con rutas de exportación hacia Estambul, Turquía.
En la estructura investigada habría extranjeros de nacionalidades sueca, siria e iraquí, mientras que ciudadanos paraguayos habrían actuado como “mulas”, realizando viajes con el oro. La Fiscalía y la Policía no han descartado la participación de organizaciones criminales transnacionales en la cadena delictiva.
Investigación sobre posible vínculo con el PCC
La autoridad policial señaló que no se descarta la vinculación del Primer Comando Capital (PCC), una organización criminal brasileña, con el contrabando. El argumento que se esgrime es la presencia del PCC en sectores de la Amazonía y en zonas fronterizas con Brasil, donde existen actividades de extracción ilícita y redes logísticas que podrían facilitar el tráfico internacional del metal.
- La investigación incluye la verificación de rutas de extracción en la Amazonía y mecanismos de lavado del mineral.
- Se analizan registros de viajes y movimiento de equipaje vinculados a los detenidos y a los órdenes de captura.
- Las autoridades buscan determinar el destino final de los cargamentos y si hubo participación de operadores financieros.
Implicaciones regionales
Los indicios sobre la procedencia amazónica del oro sitúan el caso en una problemática mayor: la explotación ilícita de recursos en áreas protegidas y territorios indígenas, así como las redes transnacionales que lucran con ese comercio irregular. El posible involucramiento de un grupo con capacidad operativa internacional, como el PCC, ampliaría el alcance de la investigación más allá de las fronteras nacionales.
Por ahora, las autoridades mantienen medidas precautorias sobre los bienes incautados y continúan con labores de inteligencia y peritajes para confirmar trazabilidad y procedencia del metal, mientras la Fiscalía define cargos y avanza en la judicialización de los capturados y de los procesados por orden de captura.
La Policía anunció que suministrará más detalles a medida que avance la investigación y que, de confirmarse vínculos con organizaciones transnacionales, se coordinarán acciones con autoridades de otros países para desarticular la cadena de contrabando.