En una franja de la Amazonía peruana, la figura de una mujer con vestido rojo marcó el inicio de una experiencia que combina conservación, memoria y turismo comunitario. Se trata de Margarita Cumbia Sawao, una anciana de la comunidad awajún que acompaña a visitantes en el Bosque de Nuwas, un territorio en la región de San Martín donde las mujeres han tomado un papel central como guardianas del bosque.
Un bosque como hogar y farmacia
En Nuwas, las mujeres comparten prácticas ancestrales relacionadas con el cultivo y uso de plantas autóctonas. El aroma del orégano y la hierba limón —plantas que se usan tradicionalmente contra indigestiones y resfriados— forma parte del paisaje sonoro y olfativo del lugar, y es solo una muestra de los saberes que conservan.
“Bienvenidos al Bosque de Nuwas”
El recorrido por el asentamiento revela hileras de palmeras y arbustos que las propias comunidades han recuperado y manejan de forma sostenible. Estas actividades no solo buscan mantener el vínculo con la naturaleza, sino también ofrecer alternativas económicas frente a las amenazas que históricamente han afectado la zona.
Conservación frente a prácticas extractivas
La información disponible indica que los awajún de San Martín vivieron presiones por prácticas agrícolas extractivas y por asentamientos ilegales de pobladores venidos desde los Andes. En respuesta, grupos de mujeres han promovido la protección del bosque mediante la transmisión de saberes y la apertura controlada de sus comunidades a visitantes.
El modelo que muestran en Nuwas combina rescate de tradiciones —como la elaboración de cerámica con técnicas ancestrales— y actividades productivas vinculadas al manejo de plantas medicinales. Estas acciones, según el relato de la visita, buscan consolidar el bosque como un espacio que es a la vez sanador, maestro y hogar.
Turismo comunitario como herramienta de defensa
En los últimos años, algunas comunidades awajún empezaron a recibir turistas interesados en conocer sus costumbres. La apertura del territorio al visitante se plantea como una estrategia para generar ingresos y reforzar la gestión local sobre los recursos, disminuyendo la vulnerabilidad ante agentes externos que impulsan la transformación del paisaje.
- Protección de conocimientos: transmisión de prácticas medicinales y técnicas artesanales.
- Recuperación del paisaje: mantenimiento y cultivo de especies autóctonas como parte de una producción sostenible.
- Alternativa económica: turismo comunitario para diversificar fuentes de ingreso y evitar la expansión de actividades extractivas.
Lo que ilustra el caso de Nuwas
El relato de Nuwas refleja procesos que se repiten en distintos rincones de la Amazonía: comunidades que buscan equilibrar la conservación de su entorno con la necesidad de generar recursos. En esta experiencia, las mujeres ocupan un lugar central, portando conocimientos que incluyen desde el uso de plantas para problemas de salud comunes hasta la identidad cultural plasmada en la cerámica y las prácticas comunitarias.
| Elemento | Rol en Nuwas |
|---|---|
| Plantas medicinales (ej.: orégano, hierba limón) | Tratamiento de indigestiones y resfriados; parte del manejo agroforestal |
| Cerámica ancestral | Preservación de técnicas y transmisión cultural |
| Turismo comunitario | Fuente complementaria de ingresos y refuerzo de la protección territorial |
La experiencia descrita por quienes visitan Nuwas no solo pone en valor los conocimientos tradicionales de las mujeres awajún, sino que además plantea preguntas sobre cómo las políticas públicas y los proyectos de conservación pueden apoyar iniciativas lideradas por comunidades para proteger la Amazonía.
Si bien el caso corresponde a la Amazonía peruana y a una experiencia concreta en la región de San Martín, ofrece lecciones aplicables en el contexto amazónico más amplio: la combinación de saberes locales, soberanía sobre el territorio y opciones económicas sostenibles es clave para enfrentar la presión de actividades que degradan el bosque.
En Nuwas, la presencia de mujeres como Margarita Cumbia Sawao simboliza un esfuerzo colectivo por mantener la selva como espacio vivo y resiliente, donde la memoria, la salud y la subsistencia se entrelazan con la conservación del ecosistema.