El Ministerio de Defensa informó este miércoles el resultado de una operación militar realizada en la noche del pasado lunes 10 de agosto contra estructuras del ELN en el Catatumbo (Norte de Santander). Según el reporte oficial, en las acciones desplegadas en zonas rurales de los municipios de Tibú y San Calixto fueron neutralizados dos presuntos integrantes de la organización armada y se incautó un importante acervo de material bélico.
Detalles del material incautado
Las autoridades señalaron que entre el material decomisado destacan cantidades significativas de explosivos y equipos adaptados para ataques con vehículos aéreos no tripulados. En el balance entregado por el Ministerio se consignan las siguientes cifras:
- 1,5 toneladas aproximadamente de explosivos.
- 440 granadas adaptadas para ser lanzadas mediante drones.
- Equipos de comunicaciones y material de intendencia.
- Ubicación y destrucción de dos búnkeres y cinco áreas campamentarias.
| Elemento | Cantidad/Descripción |
|---|---|
| Explosivos | 1,5 toneladas (aprox.) |
| Granadas para drones | 440 |
| Búnkeres destruidos | 2 |
| Áreas campamentarias | 5 |
Contexto operacional y legal
El Ministerio de Defensa aseguró que la operación fue planificada y ejecutada conforme a las normas del Derecho Internacional Humanitario, recalcando la observancia de reglas de distinción, proporcionalidad, precaución y humanidad, con especial atención a la protección de la población civil y sus bienes.
«La operación fue planeada y ejecutada bajo los principios y normas aplicables del Derecho Internacional Humanitario, observando las reglas de distinción, proporcionalidad, precaución y humanidad, con especial énfasis en la protección de la población civil, las personas protegidas y sus bienes»
El comunicado oficial también precisó que las intervenciones se realizaron estrictamente en área rural, en los límites jurisdiccionales de Tibú y San Calixto, y desmintió versiones preliminares que ubicaban los hechos en la vereda El Sinaí.
Impacto en la seguridad del Catatumbo
El hallazgo de cantidades tan grandes de explosivos y de granadas adaptadas para drones deja en evidencia la sofisticación y la capacidad operativa que algunas estructuras armadas han desarrollado en la región. La destrucción de búnkeres y campamentos golpea la logística del grupo y puede reducir temporalmente su capacidad de acción, según el marco de la operación reportado por la cartera de Defensa.
Para la población de la zona, donde confluyen dinámicas de control territorial y economías ilícitas, estas operaciones suelen generar alivio y preocupación a la vez: alivio por el desmantelamiento de estructuras, preocupación por riesgos de confrontación y por posibles afectaciones a civiles que viven en áreas rurales dispersas.
Reacciones y pasos a seguir
Hasta el momento de este reporte no se registraron declaraciones adicionales de autoridades locales ni de organismos de derechos humanos en la región. El Ministerio enfatizó que las acciones se ejecutaron con criterios de protección y que cualquier denuncia por afectación de civiles será investigada según los procedimientos establecidos.
Las autoridades militares mantendrán presencia en la zona para consolidar los resultados de la operación, custodiar el material incautado y continuar labores de inteligencia que permitan desarticular otras estructuras logísticas del grupo armado.
La complejidad del Catatumbo, con comunidades rurales en situaciones de vulnerabilidad y la presencia histórica de grupos ilegales, exige mayor vigilancia y esfuerzos interinstitucionales para garantizar la seguridad y la protección de los derechos de las comunidades locales.
La información oficial sobre la operación fue difundida desde Cúcuta por el Ministerio de Defensa, que continúa monitoreando la situación en Norte de Santander.