Tras el terremoto registrado el lunes 10 de agosto, en Cúcuta se activó una jornada de recolección de ayuda destinada a las familias damnificadas por la emergencia. El punto de acopio funcionó el domingo 16 de agosto desde las 8:00 a. m. en las instalaciones del almacén Éxito sobre la avenida Diagonal Santander, donde la comunidad, la Fuerza Pública y organizaciones civiles se aliaron para recibir y clasificar suministros.
Qué se recogió y quién coordina el despacho
En la actividad se recibieron alimentos no perecederos, frazadas y artículos de aseo personal, según la información oficial. Todo lo recolectado quedó bajo la custodia del Banco de Alimentos de la Diócesis de Cúcuta, entidad que asumirá la clasificación, el embalaje y el envío de los insumos hacia los departamentos más afectados por el movimiento telúrico.
La asistencia logística fue liderada por la Trigésima Brigada del Ejército Nacional, que dispuso de recursos humanos y de transporte. Participaron también el Batallón de Fuerzas Especiales Urbanas Nº 2, el Batallón de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo Nº 2, los Profesionales Oficiales de Reserva y el programa Fe en Colombia.
Apoyo institucional y mensaje de las tropas
El sargento viceprimero José Hernández, integrante del Batallón de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo Nº 2, resaltó la respuesta ciudadana y el compromiso de la Fuerza Pública en la recolección y organización de las donaciones. En sus declaraciones subrayó la voluntad de las tropas para continuar acompañando las operaciones de ayuda en la ciudad y la región.
“Recolectando ayudas humanitarias para las familias damnificadas, recuerden que su Ejército Nacional siempre estará para ustedes y nuestro compromiso...”, dijo el suboficial, según el reporte oficial.
Logística y destino de la ayuda
La estrategia implementada procura que los suministros pasen por un proceso de clasificación en Cúcuta antes de su envío. El Banco de Alimentos de la Diócesis será responsable de verificar calidad, consolidar bultos y planear la distribución hacia los departamentos que registraron los mayores daños tras el sismo.
La participación del Ejército Nacional no solo se limitó al acopio: las unidades involucradas aportaron transporte y apoyo operativo para garantizar que los recursos lleguen de forma segura a su destino.
Recomendaciones para los donantes y pobladores
Las jornadas de acopio públicas suelen requerir una gestión ordenada para optimizar envíos y evitar pérdidas. En este contexto local conviene tener en cuenta:
- Aportar alimentos no perecederos en buen estado, envases cerrados y fechas de vencimiento claras.
- Donar frazadas limpias y en condiciones adecuadas para uso inmediato.
- Entregar artículos de aseo personal empaquetados; evitar donaciones sueltas que dificulten la clasificación.
- Acudir a puntos oficiales de acopio o coordinar con organizaciones reconocidas para evitar intermediarios no autorizados.
Actores y funciones
| Actor | Función en la jornada |
|---|---|
| Trigésima Brigada del Ejército | Logística, transporte y apoyo en recepción |
| Batallón de Fuerzas Especiales Urbanas Nº 2 | Apoyo operativo en el punto de acopio |
| Banco de Alimentos de la Diócesis de Cúcuta | Clasificación, embalaje y custodia de donativos |
| Fe en Colombia | Coordinación comunitaria y voluntariado |
Impacto local y siguientes pasos
En una región marcada por flujos migratorios y por la cercanía fronteriza, la capacidad de respuesta ante emergencias naturales es clave para mitigar riesgos humanitarios. La jornada en Cúcuta es un ejemplo de coordinación entre fuerzas militares y sociedad civil que busca garantizar que la ayuda llegue de forma eficaz a las zonas más golpeadas.
Los próximos pasos, según lo informado, consisten en consolidar los lotes de donaciones y planificar rutas seguras de transporte hacia los departamentos priorizados. La Diócesis de Cúcuta, encargada del Banco de Alimentos, será la entidad que determine el calendario y los destinos finales en coordinación con las autoridades nacionales y regionales.
Mientras tanto, las autoridades locales insisten en la necesidad de mantener la solidaridad organizada: donaciones verificadas y canales oficiales para evitar la dispersión de recursos y asegurar que la ayuda llegue con prontitud a quienes la requieren.
Reporta desde Cúcuta: Jorge Enrique Contreras Villamil.