Relevamiento municipal evidencia magnitud del daño al mobiliario público
Un estudio interno de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán detectó que entre abril de 2025 y junio de 2026 hubo 433 luminarias severamente afectadas por actos de vandalismo, robos, sabotajes y conexiones clandestinas. El trabajo, realizado por la Dirección de Gerencia de Datos, pone en evidencia el impacto sobre una red de alumbrado que integra 48.978 artefactos, de los cuales 43.665 cuentan con tecnología LED.
Las consecuencias no se limitan a la pérdida de lámparas: el relevamiento detalló que también se sustrajeron cestos de basura recién instalados en plazas —algunos utilizados luego para fabricar parrillas caseras— y se registraron hechos de destrucción de juegos infantiles, bancos, paradas de colectivo, señalizaciones viales y tótems solares.
“Es una de las problemáticas urbanas más complejas de erradicar”, dijo el subsecretario de Gestión Estratégica y Documentación, Humberto Ponce de León, al referirse al cuadro de daño y la falta de pertenencia ciudadana.
Modalidades de agresión al alumbrado y su peso en los registros
El informe clasifica las distintas formas de ataque al sistema de alumbrado público y cuantifica la frecuencia de cada una. Los principales modos de daño son:
- Ataques directos y robos de artefactos: 246 casos (56,8%). Incluyen roturas a pedradas, sustracción completa de lámparas y robo de controladores electrónicos o drivers.
- Sustracción de cableado: 57 episodios (13,2%), con corte y remoción de conductores, tanto en tendidos aéreos como en redes subterráneas.
- Daños en columnas de alumbrado: 50 intervenciones (11,5%), vinculadas al forzado de ventanas de inspección para extraer borneras y componentes internos.
- Apagones generales por sabotaje: 45 casos (10,4%), que dejaron a oscuras cuadras o sectores interconectados a la misma línea de distribución.
- Afectaciones estructurales y menores: un conjunto de hechos que representan porcentajes menores (gabinetes y llaves térmicas 2,1%; daños en postes de madera 2,1%; destrucción de farolas en plazas 0,5%).
| Concepto | Cantidad | % sobre 433 |
|---|---|---|
| Total de luminarias afectadas | 433 | 100% |
| Red total de artefactos | 48.978 | — |
| Artefactos LED | 43.665 | — |
| Ataques directos/robos | 246 | 56,8% |
| Sustracción de cableado | 57 | 13,2% |
| Daños en columnas | 50 | 11,5% |
| Apagones por sabotaje | 45 | 10,4% |
Impacto operativo y social
La magnitud de las intervenciones, según el informe municipal, implica no solo el deterioro de la estética urbana sino un incremento de los costos operativos y de reposición. La sustracción de componentes electrónicos y cables obliga a reemplazar tramos completos y a reprogramar tareas de mantenimiento, con impacto directo en el presupuesto y en la disponibilidad del servicio.
Además, la pérdida de iluminación y de otros elementos del mobiliario público afecta la sensación de seguridad de vecinos y comerciantes, altera itinerarios cotidianos —por ejemplo hacia paradas de colectivo— y deteriora espacios de uso comunitario, como plazas y juegos infantiles.
Desde la Dirección de Gerencia de Datos y la subsecretaría señalaron la necesidad de combinar acciones de control, reparación y políticas de educación cívica para reducir estos hechos, vinculándolos a “la falta de pertenencia y educación ciudadana respecto de los bienes colectivos”.
Vecinas y vecinos consultados en zonas intervenidas por robos de cableado y luminarias indican que en algunos tramos la reposición demora semanas, y que los cortes de luz en la vía pública obligan a reforzar la iluminación privada o a cambiar recorridos nocturnos.
El informe también advierte que, aunque la mayoría de los artefactos del parque lumínico son LED, esto no exime a la ciudad de pérdidas materiales y operativas cuando el vandalismo apunta a componentes sensibles como drivers, borneras o cables de cobre.
La municipalidad evaluará medidas de prevención y refuerzo de controles en los sectores más afectados, mientras que técnicos preparan un cronograma de reposición priorizada para recuperar el servicio en las zonas más vulnerables.