El magisterio de Paraná protagonizó una movilización que tuvo como epicentro la fachada de la Casa de Gobierno, donde las antorchas encendidas contrastaron con la iluminación bordó del edificio. La protesta, convocada en el marco de un paro de 48 horas por las seccionales provinciales de Agmer y Amet, exige la reapertura de las paritarias y la convocatoria formal del gobierno de Rogelio Frigerio para negociar salarios.
Alcance del acatamiento y demanda salarial
Según el secretario general de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), Abel Antivero, el paro registró un acatamiento del 75% en la primera jornada y subió al 80% en la continuidad. Antivero planteó que esos porcentajes «siguen demostrando el enojo que existe en las aulas, en las escuelas», y que el reclamo central es «la convocatoria para discutir salario».
«Es un fuerte mensaje a Frigerio. Tiene que entender que la escuela pública le está pidiendo que haga una convocatoria. Estamos esperando ese gesto», dijo Antivero.
Repercusiones en la educación superior
La protesta incluyó además reclamos vinculados con la educación universitaria. La secretaria general de Sitradu, Sofía Cáceres Sforza, informó que en las casas de altos estudios hay paro de docentes y no docentes, lo que, según su análisis, hace que el impacto se transfiera «de manera distinta» al resto del país.
Cáceres Sforza señaló que entre los reclamos figura el pedido de cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, la demanda por el «atraso brutal salarial» de los trabajadores de la educación superior y la necesidad de garantizar las becas para estudiantes, algo que definió como una deuda pendiente en la implementación de la ley.
Contexto local: escuela pública y producción
En Paraná la protesta tuvo matices simbólicos y materiales: las antorchas frente al edificio gubernamental y la presencia masiva de docentes visibilizaron una tensión que se expresa en las aulas y en los centros de estudio. La ciudad, con su perfil portuario y productivo, siente además el efecto de cualquier medida que afecte la normalidad escolar: desde el acceso a las actividades educativas hasta la circulación y el trabajo de familias que dependen de los servicios públicos y privados vinculados a la jornada escolar.
- Organizaciones convocantes: Agmer y Amet.
- Motivo central: reapertura de paritarias y convocatoria a discutir salarios.
- Situación universitaria: paro de docentes y no docentes; reclamo por Ley de Financiamiento Universitario y becas.
Posibles efectos y próximos pasos
La movilización de Paraná se inscribe en un escenario de negociaciones pendiente entre gremios y el gobierno provincial. El reclamo público, acompañado por altos niveles de acatamiento según las cifras sindicales, busca forzar una convocatoria formal que permita retomar las negociaciones salariales. En tanto, la afectación de las actividades universitarias agrava la demanda al incorporar la necesidad de fondos y medidas específicas para las casas de estudio.
| Categoría | Indicador |
|---|---|
| Acatamiento - primer día | 75% |
| Acatamiento - segundo día | 80% |
Por ahora no hay confirmación pública de una convocatoria por parte del gobierno de Rogelio Frigerio. La expectativa de los gremios es que la presión territorial y el impacto en la vida cotidiana de la ciudad obliguen a un gesto oficial que permita abrir la negociación salarial. Mientras tanto, la comunidad educativa de Paraná permanece movilizada y a la espera de definiciones que, de concretarse, repercutirán tanto en el calendario escolar como en el presupuesto universitario.
La movilización dejó además un registro visual y simbólico que conecta lo ambiental —la noche, las antorchas, la fachada— con lo productivo: una ciudad que depende de la normalidad de sus servicios y de la formación de sus recursos humanos reclama respuestas que atraviesan la gestión pública y las finanzas provinciales.