En la selva que rodea a Posadas, donde la humedad hace sudar la ropa y la producción se apoya en el pulso constante de la electricidad, el gobierno de Misiones volvió a colocar en la agenda nacional un reclamo recurrente: una tarifa eléctrica diferenciada que tenga en cuenta la singularidad de una provincia sin red de gas natural y con alta dependencia de la energía para mantener su actividad productiva e industrial.
El planteo en la Asamblea del Norte Grande
El tema fue uno de los ejes que el gobernador Hugo Passalacqua llevó a la 24ª Asamblea de Gobernadores del Norte Grande. Tras el encuentro, el ministro de Gabinete, Carlos “Kako” Sartori, explicó por qué la cuestión energética adquiere para Misiones una importancia distinta a la de otras provincias de la región.
“Hay otros gobernadores que planteaban la energía a través del gas. Nosotros no tenemos gas como Corrientes… hoy la industria se mueve y se desarrolla la provincia a través de la energía eléctrica”,
Sartori subrayó que esa dependencia coloca a Misiones en una situación particular y obliga a discutir con la Nación mecanismos que reduzcan el costo energético tanto para las familias como para las empresas.
Dos objetivos: aliviar hogares y bajar costos productivos
El Ejecutivo provincial sostiene que la discusión debe contemplar un doble objetivo. Por un lado, buscar alivio en las facturas domésticas —sobre todo en los meses de mayor calor, cuando el consumo se dispara—; por otro, disminuir uno de los costos que condicionan la competitividad de la industria local.
- Reconocimiento de la mayor demanda eléctrica estacional por las altas temperaturas.
- Esquema de compensaciones para hogares y empresas.
- Rediscusión de las denominadas “zonas calientes” para ajustar coberturas y subsidios.
En la propuesta misionera, la figura de las zonas calientes merece especial atención: se busca que la redeterminación de ese esquema no solo mitigue el gasto del vecino sino que también alivie la carga sobre la producción local, que hoy depende de la electricidad para procesos industriales y servicios vinculados al agro y la agroindustria.
Un problema de competitividad
La ausencia de gas natural en gran parte del territorio provincial —a diferencia de otras provincias del Litoral— obliga a fábricas, frigoríficos, aserraderos y establecimientos de transformación a utilizar electricidad para procesos que en otros lugares funcionan con gas. Esa situación incrementa costos y, según el gobierno, condiciona la chance de atraer inversiones o ampliar plantas ya en funcionamiento.
| Sector | Impacto principal |
|---|---|
| Hogares | Aumento de facturas en meses de calor por mayor uso de sistemas de refrigeración |
| Industrias | Mayor costo energético por uso de electricidad en procesos que podrían usar gas |
En los tonos verdes de la selva, los chacareros y los trabajadores de las pequeñas industrias conocen ese costo en la práctica: las cifras oficiales y los planes se discuten en oficinas, pero la realidad es que muchas faenas se paran o se encarecen cuando la factura llega más alta.
Qué propone Misiones y qué espera de la Nación
El Gobierno provincial reclama a la Nación “una atención diferencial” que permita proyectar crecimiento, sostener fuentes laborales y continuar con procesos industriales en marcha. No se anunciaron medidas concretas ni montos, sino una demanda política y técnica: que en las discusiones sectoriales se reconozcan las particularidades de una provincia sin gasoducto y con alta demanda eléctrica.
El planteo, además, abre la puerta a negociaciones sobre subsidios, esquemas tarifarios y posible priorización de inversiones en infraestructura eléctrica que reduzcan pérdidas y costos de operación.
Lo que viene
La cuestión energética seguirá en el centro de la agenda regional en las próximas semanas, tanto en los foros del Norte Grande como en las instancias de diálogo con el gobierno nacional. Para Misiones, la resolución no es solo una cuestión técnica: implica preservar empleos en industrias que, en muchos casos, mantienen vivos pueblos y bordean la frontera con Brasil y Paraguay.
Mientras se espera una definición, la selva y la frontera siguen marcando los ritmos: los talleres, las chacras y las pymes misioneras continuarán midiendo en la práctica lo que signifique —o no— un alivio tarifario que, aseguran las autoridades, resulta clave para sostener la economía provincial.