El Gobierno de Misiones intensificó esta semana el trabajo preventivo ante el avance del fenómeno El Niño, que según los modelos presenta una probabilidad del 97% de ser intenso. La planificación busca preparar recursos, equipos y protocolos frente a lluvias abundantes, inundaciones, crecientes de ríos y cortes de rutas durante el trimestre de mayor riesgo.
Movilización interinstitucional y calendario de riesgo
El encuentro fue encabezado por el ministro coordinador de Gabinete, Carlos “Kako” Sartori, e incluyó a organismos provinciales, fuerzas de seguridad y representantes de sectores productivos y turísticos. El gobierno apunta a que la respuesta sea articulada entre Nación, provincias y municipios, y enfatizó la necesidad de no sorprenderse ante precipitaciones extraordinarias.
Según lo informado por las autoridades, el plan de contingencia, activado a fines de mayo, prevé que el pico del fenómeno se registre entre octubre y diciembre, meses en los que los modelos meteorológicos anticipan mayor complejidad. Por ese motivo se están identificando zonas críticas y coordinando recursos locales.
Zonas con mayor riesgo y logística en la frontera
El listado preliminar de localidades consideradas de mayor riesgo incluye a El Soberbio, San Javier, Panambí, Colonia Aurora, Alicia Baja y Alba Posse. Las autoridades aclararon que, además de esos puntos, pueden registrarse anegamientos y crecidas en otras áreas no previstas inicialmente.
| Localidad | Tipo de riesgo identificado |
|---|---|
| El Soberbio | Crecientes y anegamientos |
| San Javier | Crecientes y cortes de rutas |
| Panambí | Aniegos y crecidas de arroyos |
| Colonia Aurora | Aniegos |
| Alicia Baja | Crecientes |
| Alba Posse | Aniegos y cortes |
En la descripción del plan se evaluó la capacidad logística de cada municipio para dar respuesta inmediata y la necesidad de preservar rutas alternativas para la asistencia en zonas rurales y en la frontera con Brasil y Paraguay, donde la selva y los vados complican el acceso.
Recursos y alianzas: del Ejército a clubes de pesca
Las autoridades provinciales relevaron la disponibilidad de vehículos terrestres 4x4, embarcaciones y otros equipos que puedan utilizarse en tareas de rescate y apoyo logístico. También mencionaron la posibilidad de sumar recursos de asociaciones civiles y actores del turismo local.
- Relevamiento de vehículos 4x4 y embarcaciones.
- Coordinación con Ejército, Prefectura, Gendarmería y Policía de Misiones.
- Articulación con clubes de pesca, empresas de turismo y asociaciones de jeeperos para apoyo logístico.
- Preparación de rutas alternativas y reservas de materiales para reparar caminos.
"Se está trabajando justamente en eso", dijo Sartori al explicar el despliegue de equipos y la planificación ante distintos escenarios.
El ministro destacó que la planificación incluye desde escenarios de desborde hasta la posibilidad de vientos fuertes, y que por eso se arma un plan de trabajo para poder asistir y acudir rápidamente donde se requiera. En la provincia, la trama de caminos terrados y las chacras que se extienden junto a la selva exigen un despliegue con movilidad especializada.
Impacto local: la vida en la chacra y la selva en alerta
En los parajes y estancias que bordean la selva misionera la preocupación es cotidiana: los productores saben que una creciente puede cortar el acceso a mercados y complicar la siembra y la cosecha. La planificación oficial contempla esa realidad —la falta de accesos pavimentados en varios tramos rurales y la dependencia del paso por vados— y prioriza el inventario de maquinarias y personal capacitado para intervenir.
En municipios ribereños, las autoridades municipales trabajan ahora con la Provincia para afinar la logística de traslado de evacuados y la construcción de refugios temporales, y para asegurar abastecimiento de insumos básicos en caso de aislamientos por agua o barro.
El llamado de las autoridades es a la prevención: revisar sistemas de desagüe, acondicionar motobombas donde haya riesgo de anegamiento, y mantener vías de comunicación internas operativas. También se recomendó a la comunidad mantenerse informada por los canales oficiales y atender las advertencias de Defensa Civil local.
La provincia, con su geografía de ríos que atraviesan la serranía y la llanura ribereña, entra en un periodo en el que el contraste entre la selva húmeda y la frontera deja en evidencia la necesidad de respuestas rápidas y una coordinación eficaz. La fase crítica se aproxima y las autoridades insisten en que la planificación y el trabajo conjunto serán clave para reducir el impacto sobre las comunidades.