Familiares de los 44 tripulantes del ARA San Juan denunciaron que, a principios de septiembre, elementos colocados desde 2017 en el alambrado perimetral de la Base Naval de Mar del Plata fueron retirados por disposición de las autoridades del recinto y trasladados al interior de un museo. La presentación formal fue dada a conocer por la abogada Valeria Carreras, querellante en la causa judicial que investiga responsabilidades por el hundimiento.
El reclamo y el contexto temporal
Según el comunicado difundido por Carreras, el retiro incluyó banderas, fotografías, cintas, flores y otros objetos que los familiares colocaban como lugar de homenaje y memoria. El hecho genera indignación entre allegados y vecinos porque ocurre a menos de dos meses del noveno aniversario del hundimiento.
“No hundan de nuevo al ARA San Juan”
En el escrito, los familiares cuestionan que se haya modificado un sitio que, tras la desaparición de la nave en noviembre de 2017, se convirtió en un punto espontáneo donde podían dejar ofrendas ante la ausencia de tumbas individuales.
Qué dijeron los familiares y la representación judicial
Los parientes sostienen que el alambrado era uno de los pocos lugares físicos disponibles para expresar el recuerdo y llevar mensajes hacia sus seres queridos desaparecidos. La remoción de esos elementos, explican, fue notificada como parte de trabajos de remodelación en la Base Naval, pero no conformó a quienes mantienen allí su memoria colectiva.
El antecedente judicial
El reclamo ocurre en el marco de una causa que ya tuvo pronunciamientos judiciales: el 8 de julio de este año el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz dictó una sentencia dividida en el juicio por las responsabilidades de los altos mandos de la Armada en el hundimiento.
| Imputado | Resultado | Penalidad |
|---|---|---|
| Claudio Javier Villamide | Condenado | 3 años de prisión condicional; 6 años de inhabilitación especial |
| Luis Enrique López Mazzeo | Absuelto | — |
| Héctor Aníbal Alonso | Absuelto | — |
| Hugo Migue | Absuelto | — |
La condena recaída sobre el excomandante de la Fuerza de Submarinos fue por los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público, en concurso ideal con estrago culposo agravado por la muerte de los 44 tripulantes, según la resolución del tribunal.
Reacciones y demandas
Los familiares reclamaron que se preserve ese espacio de homenaje y pidieron explicaciones oficiales sobre la remoción y el destino de los objetos. Sostienen que, ante la falta de un lugar físico que funcione como tumba, el alambrado había suplido simbólicamente esa necesidad afectiva y colectiva.
- El retiro fue justificado por autoridades de la Base Naval como parte de trabajos de remodelación.
- Los familiares denunciaron la medida y la trasladaron a la esfera pública mediante un comunicado.
- El episodio reaviva el debate sobre memoria, reparación simbólica y acceso a sitios de homenaje.
La situación vuelve a poner en primer plano la tensión entre las instituciones y los allegados que buscan mantener viva la memoria de las víctimas en el espacio público. A nueve años del hundimiento, el reclamo de los familiares insiste en la necesidad de preservar los lugares que les permiten sostener el recuerdo colectivo.
Fuentes judiciales y la propia querella ya habían expresado en otras etapas del proceso su preocupación por la dimensión simbólica del caso; ahora, la remoción de los objetos en el perímetro de la Base Naval abre una nueva etapa de disputa pública sobre cómo se custodian y se visibilizan los homenajes a las víctimas.
En las próximas semanas, los familiares esperan una respuesta formal de las autoridades de la Base Naval y la concreción de medidas que garanticen la posibilidad de mantener el recuerdo en un punto accesible y visible para quienes continúan reclamando verdad y justicia.