Grave episodio en la unidad penitenciaria de Chimbas
Un funcionario del Servicio Penitenciario Provincial que se desempeñaba como jefe de turno en el penal de Chimbas fue detenido tras la formulación de cargos por un presunto abuso sexual cometido contra un interno durante una requisa. La medida fue dispuesta por la Justicia de Garantías y la fiscalía solicitó medidas cautelares que se concretaron con prisión preventiva.
Según el expediente, los hechos ocurrieron el 19 de febrero a las 20:50, cuando el interno regresaba de una salida transitoria y fue sometido a una requisa. La actuación judicial sostiene que, aun cuando el protocolo exige autorización judicial para una intervención médica en ese tipo de situaciones, el jefe de turno omitió ese paso y procedió con prácticas que el denunciante y los peritajes califican como abuso.
Medidas procesales y cargos
El juez de Garantías Gerardo Javier Fernández Caussi ordenó dos meses de prisión preventiva para el detenido, ante los riesgos procesales señalados por la fiscalía. La imputación comprende los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por ser funcionario público, incumplimiento de deberes y vejaciones. La acusación advierte que la conducta podría alcanzar una pena de hasta 20 años de prisión en el marco del Código Penal, según las calificaciones provisionales.
| Dato | Valor |
|---|---|
| Fecha del hecho | 19 de febrero, 20:50 |
| Medida cautelar | 2 meses de prisión preventiva |
| Imputaciones | Abuso sexual con acceso carnal agravado; incumplimiento de deberes; vejaciones |
Elementos que constan en la causa
En la carpeta hay una combinación de testimonios, reconocimientos y constancias médicas que la fiscalía consideró suficientes para avanzar con la prisión preventiva. Entre las pruebas citadas por la acusación figuran:
- El testimonio de una médica de guardia que escuchó gritos de dolor.
- El relato del compañero de celda del damnificado, que describió lo ocurrido.
- Una rueda de reconocimiento en la que el joven identificó al implicated.
- Informes médicos donde se constataron lesiones y síntomas compatibles con estrés postraumático, angustia y tristeza.
"La fiscalía imputó por abuso sexual con acceso carnal agravado por ser funcionario público, incumplimiento de deberes y vejaciones", informó la fuente judicial.
El relato de la denuncia plantea que durante la requisa, tras detectarse por escáner lo que se consideró un posible cuerpo extraño, el jefe de turno habría obligado al recluso a desnudarse y a defecar en un balde; ante la negativa, lo habría sometido a una revisión anal con los dedos y una linterna, lo que le provocó sangrado. También se consignó que el interno fue obligado a lavarse con agua que goteaba de un aire acondicionado. Posteriormente, y ante la intervención de la jueza de ejecución, el recluso fue trasladado a un hospital donde los médicos no hallaron elementos extraños.
Procedimiento y resguardo de partes
La denuncia fue presentada al día siguiente por la madre del interno. La fiscalía incorporó a la causa los testimonios y las constancias médicas que, según el expediente, acreditan lesiones físicas y los efectos psicológicos en la víctima.
Tras la decisión del juez de Garantías, la prisión preventiva del imputado se cumplirá en la sección Delitos de la Central de Policía, con el argumento de preservar la integridad del detenido mientras avanza la investigación y se fijan próximas audiencias.
El caso abrió un foco de debate en torno al cumplimiento de los protocolos de requisa y al control de las prácticas del personal dentro de la unidad penitenciaria de Chimbas. Las actuaciones continuarán en sede penal mientras la fiscalía perfecciona la etapa de instrucción y se convocan nuevas pruebas y testimonios.