Comercios abandonan la principal calle comercial de Corrientes
La principal arteria comercial de la ciudad de Corrientes, la peatonal Avenida Junín, continúa perdiendo locales ante el aumento de los costos y la retracción del consumo. En los últimos días, dos comercios de indumentaria anunciaron que dejarán sus locales y uno de los locales más tradicionales de la cuadra, con casi un siglo de actividad, confirmó su cierre definitivo.
Uno de los comercios de ropa femenina informó que se trasladará a un shopping de la ciudad. Según detallaron responsables del local, la mudanza es un cambio de locación y no implicará despidos; el comercio permanecerá abierto en la peatonal hasta el Día de la Madre y, durante ese período, ofrece la mercadería a precio de costo.
Otro local de indumentaria masculina colocó carteles con leyendas como “Liquidación por cierre” y “Nos vamos”. En este caso, la salida del local de la peatonal está decidida aunque sus responsables mantienen negociaciones por el alquiler y no fijaron una fecha concreta para la salida. Ese comercio aplica descuentos de entre 10% y 15% en prendas puntuales.
En paralelo, La Estrella, un comercio histórico de indumentaria con 99 años de trayectoria en Junín, confirmó que cerrará sus puertas en los próximos días. Un empleado del local informó que el cierre será definitivo y describió la situación del paseo céntrico como crítica.
“Nunca vi a la Junín así, con esta cantidad de locales vacíos, Junín está muy triste”, dijo un empleado del comercio afectado, según reportes locales.
El factor alquiler: cifras que explican la salida
La Cámara Inmobiliaria de Corrientes aportó un dato que explicita una de las principales presiones sobre los comerciantes: los alquileres comerciales en la ciudad pueden oscilar entre $2.000.000 y $3.000.000 mensuales, según las dimensiones y la ubicación del local. Esa variación afecta de manera distinta a comercios pequeños y medianos, que tienen márgenes más reducidos y mayor dificultad para trasladar esos costos al precio final.
| Concepto | Detalle |
|---|---|
| Rango estimado de alquiler | $2.000.000–$3.000.000 por mes (según la Cámara Inmobiliaria) |
| Comercios afectados | Dos locales de indumentaria anunciaron salida; uno histórico cerrará |
| Descuentos anunciados | 10%–15% en prendas de un local; precio de costo en otro durante temporada |
Qué significa para el consumo local
Desde la perspectiva del consumo, la salida de comercios de la peatonal empuja a los vecinos a buscar alternativas en centros comerciales cerrados, shoppings o compras online. Para los propietarios y empleados implica, en el corto plazo, reacomodamientos: mudanza del punto de venta, negociación de nuevas rentas o cierre definitivo. Esa dinámica también afecta al flujo peatonal de la zona, reduciendo la oferta de servicios complementarios (cafeterías, locales gastronómicos, kioscos) que viven del tránsito comercial.
- Para consumidores: promociones emergentes por cierre y migración hacia shoppings u opciones digitales.
- Para trabajadores: riesgo de pérdida de puestos si las empresas cierran; en algunos casos, mudanza sin despidos.
- Para la ciudad: mayor cantidad de locales vacíos en Junín y posible pérdida de atractivo del centro comercial histórico.
Contexto y preguntas abiertas
La retirada de locales se inscribe en una coyuntura más amplia de presión sobre el comercio minorista: inflación, caída del poder adquisitivo y costos fijos en aumento. En Corrientes, estas variables se combinan con decisiones individuales de comerciantes que priorizan reducir alquileres o mejorar el flujo de clientes mediante traslado a centros comerciales cerrados.
Quedan por dilucidar algunas cuestiones relevantes para el futuro próximo del paseo céntrico: si existirá alguna iniciativa pública o privada para incentivar la permanencia de comercios en la peatonal, qué condiciones de alquiler se podrán negociar para locales vacantes y cómo evolucionará la demanda de los consumidores en los meses siguientes a las mudanzas y cierres.
Mientras tanto, los vecinos y visitantes de Junín se encuentran con un paisaje comercial cambiante: ventanas con carteles de liquidación, locales cerrados y el recuerdo de negocios históricos que hoy toman la decisión de bajar sus persianas.