La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) lanzó dos programas orientados al restablecimiento y saneamiento de ríos que atraviesan la Ciudad de México, en respuesta a la crisis de contaminación que afecta a los cuerpos de agua en el país. El anuncio fue detallado por el investigador Manuel Perló Cohén en una entrevista reciente, donde explicó alcances, retos y plazos preliminares.
Un problema nacional con efecto local
De acuerdo con datos citados por la UNAM en la misma entrevista, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) reporta que 51% de los ríos, lagos y lagunas en México presentan problemas severos de contaminación. En la capital, los proyectos se concentran en dos frentes: el río que cruza zonas naturales y urbanas y los cauces ubicados en barrancas.
El primer proyecto se enfoca en el Río Magdalena, cuyo cauce dentro de la zona objeto de trabajo alcanza una extensión aproximada de 10 kilómetros. Perló Cohén señaló que el río mantiene tramos en áreas naturales, pero al entrar en contacto con la mancha urbana comienza a recibir residuos domésticos y a ser entubado, lo que reduce su oxigenación y deteriora su calidad hídrica.
Plazos y expectativas
Sobre la duración de la restauración, el investigador fue categórico en marcar la escala temporal del esfuerzo:
"el diagnóstico que hicimos es que el río sanará en 10 a 20 años. Pero no hay que perder la paciencia, es un proceso largo"
La proyección deja claro que se trata de intervenciones de mediano y largo plazo, que requerirán no sólo obras técnicas sino también cambios en comportamientos ciudadanos y políticas de manejo de descargas.
Nuevo foco: ríos en la barranca y el Río Becerra
El segundo programa contempla la recuperación de ríos localizados en la barranca de la capital. Perló Cohén indicó que ya se solicitó formalmente el rescate del Río Becerra en la alcaldía Álvaro Obregón, sin detallar aún cronogramas de obra ni recursos económicos específicos en la entrevista disponible.
Los investigadores de la UNAM enfatizan que mientras persistan las descargas de basura y aguas residuales sin tratamiento, los esfuerzos de restauración tendrán resultados limitados. La intención es combinar intervenciones técnicas con campañas de concienciación para reducir la basura doméstica vertida en cauces y lagunas cercanas a las colonias.
Referentes internacionales y lecciones
En la conversación, Perló Cohén citó experiencias internacionales que han logrado revertir procesos de degradación —sin que se presentaran cifras financieras o proyectos concretos para replicar—: mencionó el río San Antonio en Estados Unidos y el proyecto de Cheonggyecheon en Corea del Sur como ejemplos de recuperación que, tras su saneamiento, se convirtieron en espacios visitables y de revalorización urbana.
Los ejemplos sirven para mostrar que la recuperación es posible, pero también para subrayar que requiere planificación, inversión y coordinación entre instituciones y comunidades locales.
¿Qué implicaciones tiene para la ciudad?
La restauración de ríos en la Ciudad de México incide en varios frentes: reducción de riesgos sanitarios en colonias aledañas, mejoramiento de la calidad ambiental en áreas naturales urbanas, y potencial revalorización de espacios públicos. No obstante, el éxito dependerá del control de descargas domésticas y de una política ambiental sostenida en el tiempo.
- Objetivos: restaurar calidad del agua y oxigenación de cauces urbanos.
- Proyectos iniciales: Río Magdalena (10 km), ríos en barranca y solicitud de rescate del Río Becerra en Álvaro Obregón.
- Plazo estimado: 10 a 20 años para ver una recuperación significativa.
| Río | Ámbito | Datos clave |
|---|---|---|
| Río Magdalena | Ciudad de México | Extensión de trabajo ~10 km; entubamiento y entrada de residuos domésticos |
| Río Becerra | Barranca / Álvaro Obregón | Solicitud de rescate por la UNAM; detalles de cronograma pendientes |
La UNAM plantea que el rescate de ríos no será sencillo, pero lo considera factible si se combina acción técnica y cambio de hábitos ciudadanos. Mientras tanto, la capital enfrenta el desafío de reducir la contaminación de sus cuerpos de agua y avanzar en políticas que impidan la degradación de ríos y lagunas que aún conservan tramos naturales.
En las próximas semanas será relevante conocer si las autoridades capitalinas y la Conagua responden a las solicitudes y si se anuncian recursos o convenios concretos para arrancar las fases operativas de los dos programas mencionados por la UNAM.